El País
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pasó por Washington, donde ayer se reunió con el presidente Barack Obama, sin conseguir aliviar la tensión que domina las relaciones entre los dos países en lo relativo a los asentamientos judíos en Jerusalén. Obama y Netanyahu discutieron los vitales asuntos de seguridad que preocupan a ambos, incluido cómo lidiar con Irán, pero mantienen el pulso sobre las construcciones, un elemento fundamental para relanzar las conversaciones de paz con los palestinos. Sigue leyendo



