El diezmo en el libro de Malaquías.

(parte de esto lo he TOMADO DE UN ESTUDIO DESCARGADO DE INTERNET)

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Malaquías 3:8-11 dice: ”

¿Robara el hombre a Dios? pues vosotros le habéis robado. y dijisteis: ¿en que te hemos robado? en vuestros diezmos y ofrendas. Maldito soy con maldición, la nación toda, me habéis robado. Traed todo los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sino os abriré las ventanas de los cielos, y derramare sobre vosotros bendiciones que sobren y abunden. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

¿Cuantas veces ha oído usted este pasaje bíblico usado por pastores y predicadores para hacer sentir culpables a los cristianos cuando no apoyan el diezmo? Observen que Malaquías se refiere exclusivamente al pueblo de Israel, nunca a la iglesia de Jesucristo:


»Yo, el SEÑOR, no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido exterminados. Desde la época de sus antepasados se han apartado de mis preceptos y no los han guardado. Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes —dice el SEÑOR Todopoderoso—. Malaquías 3: 6.

En estos versos que leímos de Malaquías, Dios especifica que no cambia, y por tanto el diezmo sigue siendo agrícola, no dinero, y también estos versículos afirman que estas palabras eran para los hijos de Jacob, es decir Israel, no para la iglesia de Jesucristo. No se aplique usted lo que fue dicho a otras personas y en otra administración espiritual. Dese cuenta que los pasajes de Malaquías están dirigidos exclusivamente al pueblo de Israel, nunca a la iglesia de Jesucristo.

Como ya dijimos antes, en toda la Biblia, el diezmo siempre fue producto de la tierra o animales, nunca dinero. . Los diezmos eran productos alimenticios de la tierra de Israel que debían compensar a los levitas por su servicio a Dios, en lugar de sus perdidos derechos de posesión de tierra en Israel. Los que a menudo citan a Malaquías 3:8-10 por lo general omiten la reprimenda contra Israel por violar las “ordenanzas” o “estatutos” en el verso 7.

En Malaquías 3:10 leemos lo siguiente:” traed todos los diezmo al alfolí y haya alimento en mi casa”. Muchos falsarios enseñan que el “alfolí” es la iglesia, o el canasto donde se recogen los diezmos y las ofrendas en las congregaciones cristianas. Nada tiene que ver. Esto es otra mentira. El alfolí bíblico era un granero o almacén donde los levitas guardaban el diezmo, es decir, los productos del campo.

Veamos ahora cual es el verdadero diezmo bíblico:

Leemos en levítico 27.30 al 32: “todos los diezmos de la tierra, tanto de la semilla de la tierra como del fruto de los árboles, pertenecen a Jehová. Es cosa sagrada a Jehová , si alguno quiere rescatar algo de su diezmo , añadirá una quinta parte de su valor , todo diezmo del ganado vacuno o rebaño, de todo lo que se pase bajo la vara , el décimos será consagrado a Jehová.

Por favor, note algunas cosas importantes aquí. El diezmo era específicamente de la tierra, ya fuera de semillas de la tierra o de los frutos de los árboles y de los animales de los rebaños. Dios no mencionó la pesca, minería, comercio, carpintería, o diversas ocupaciones profesionales, mucho menos el salario de trabajo de su pueblo (y por ninguna parte se menciona a los cristianos). El foco era un décimo de las semillas y de los frutos de la tierra.

¡Note que si alguna persona quería pagar dinero en vez del producto de la tierra tenia que pagar 20% mas de su valor real . Obviamente, dinero no era lo que Dios quería. Además, con respecto a los animales, el décimo que pasara bajo la vara seria diezmado. Un hombre con menos de diez animales no tenía que diezmar. Note también que no se podía redimir a los animales, es decir, dar dinero en vez de animal.

Hermanos cristianos, ponga un pollo muerto en el plato de los diezmo el próximo domingo en su iglesia y vea si su pastor esta interesado en que se cumpla la ley o si está mas interesado en su dinero. La reacción debe decirle algo.

Más interesante aún, cuando buscamos en toda la Biblia lo que trata del diezmo de la ley, encontramos que únicamente los propietarios de la tierra y de los animales tenían que diezmar. ¡Sus sirvientes, trabajadores, y esclavos, que trabajaban esa tierra no diezmaban pues el producto no les pertenecía a ellos!

La próxima vez que un pastor o ministro, o predicador o diacono ponga culpabilidad en usted y le acuse de ladrón por no llevar el diezmo al “alfolí” de la iglesia, usted debe comprar un camión lleno de trigo y víveres y descárguelo en el altar de la iglesia. Con esto usted habrá cumplido con la ley del diezmo que se encuentra en la Biblia.

El mandamiento de Malaquías 3:10 fue dirigido directa y exclusivamente al pueblo de Israel. Atañe al tiempo del Antiguo Testamento cuando la ley de Moisés estaba en vigor. Incorporarlo al Nuevo Testamento y adaptarlo a la iglesia, sin presentar evidencias bíblicas que justifiquen semejante acción, ha de catalogarse como hermenéutica defectuosa, irresponsable e inexcusable.

Malaquías era un profeta de la ley y Jesús dice que “la Ley y los Profetas duraron hasta Juan, ” (Mateo 11:13).

ALEXANDER GELL