TODA LA VERDAD SOBRE ISAIAS 64:6

Es increíble como el diablo ha podido cegar la mente de millones de iglesieros santurrones que se creen “cristianos”, para que crean en esa mentira satánica de que nadie tendrá vida eterna por hacer el bien.

Mirad, si nadie tuviera vida eterna por hacer el bien, entonces Jesús y Pablo habrían mentido en esos pasajes que mencionaré más adelante. Es obvio que todos esos iglesieros santurrones no creen realmente ni en Jesús, ni en los escritos de Pablo.

Esos iglesieros santurrones siempre citan el pasaje de Isaías 64:6 para enseñar la doctrina satánica y apostata de que hacer el bien no sirve para nada, ellos dicen que nadie tendrá jamás la vida eterna por hacer el bien. Ellos entienden ese pasaje de Isaías diciendo que el hacer el bien no sirve absolutamente para nada, y que eso de hacer el bien no tiene importancia para Dios, lo cual es una espantosa doctrina de demonios enseñada por los apostatas de la fe, porque si el hacer el bien (buenas obras) no sirviera para nada, entonces lo que dijeron Jesús y Pablo era una pura mentira del diablo.

Mirad, ese pasaje de Isaías 64:6 lo que enseña es algo muy diferente a lo que enseña el maldito SIA, vamos a leer ese pasaje enterito, pero juntamente con el CONTEXTO, para que veáis a lo que se refiere:

Isa 64:5 Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos; he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos?
Isa 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
Isa 64:7 Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.
Isa 64:8 Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.
Isa 64:9 No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad; he aquí, mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.
Isa 64:10 Tus santas ciudades están desiertas, Sion es un desierto, Jerusalén una soledad.

El pasaje está hablando bien clarito de Israel y de Judá, y de sus pecados y apostasía. Dios se enojó contra Israel y Judá, y los castigó quedando Sion desierta, y Jerusalén una soledad. Los pecados de Israel y Judá eran suciedad delante de Dios, a causa de sus maldades. Incluso las “buenas obras” que aparentemente hacían Israel y Judá, eran para Dios como trapos de suciedad, es decir, no servían para nada, era solo pura hipocresía, pues los pecados de Israel y Judá eran muy grandes.

Ahora bien, el sistema iglesiero apostata, el SIA, ha pervertido de forma satánica ese pasaje de Isaías, enseñando la mentira asquerosa y repugnante de que las buenas obras no sirven para nada, o que nadie tendrá la vida eterna por hacer el bien, lo cual está en total contradicción con estas palabras de Jesús y de Pablo:

Jua 5:28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;
Jua 5:29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Rom 2:6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:
Rom 2:7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad,
Rom 2:8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;
Rom 2:9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,
Rom 2:10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;

Mat 25:34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Mat 25:35
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;
Mat 25:36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

En todos esos pasajes se está hablando de BUENAS OBRAS, de HACER EL BIEN, y en esos pasajes se dice bien claro que todos aquellos seres humanos que perseveraron en hacer el bien, buscando gloria, honra e inmortalidad, Dios les dará la vida eterna.

Somos NOSOTROS, los cristianos que hemos conocido el Evangelio, los que somos salvos por la gracia de Dios, por medio de la fe, no por obras, para que nadie se gloríe (Ef.2:8-9), pero todos esos trillones de personas que jamás conocieron el Evangelio a lo largo de los siglos, serán juzgados conforme a SUS OBRAS, leámoslo:

Apo 20:12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Y conforme a esas obras que hicieron en la tierra tendrán su recompensa, y si ellos hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida, y si hicieron lo malo, a resurrección de condenación… así de simple.

Por consiguiente, fijaos como el diablo ha engañado al maldito SIA, para hacernos creer que nadie será salvo por hacer el bien, y haciendo eso están predicando a un falso dios satánico y monstruoso, lleno de maldad y crueldad, el cual enviará al lago de fuego a mas del 99,99% de la humanidad que ha pisado el planeta tierra, simplemente por el “pecado” de no haber tenido la oportunidad de conocer el verdadero Evangelio de la gracia de Dios, tal como la hemos tenido nosotros los cristianos.

A todos esos santurrones iglesieros que predican esa doctrina de demonios les decimos que rechacen esa asquerosa mentira diabólica que el SIA les ha metido en la cabeza.

Ya ha llegado la hora de pulverizar todas esas mentiras el diablo, y de predicar la pura verdad que el SIA ha ocultado durante siglos.

Tito Martínez