El fin de la Ley es Cristo

¿Tenemos que guardar la ley de Dios los cristianos?, la respuesta es ¡no!, porque para los cristianos el FIN DE LA LEYes Cristo, para justicia a todo aquel que cree:

porque el fin de la ley es Cristo,  para justicia a todo aquel que cree. (Ro.10:4).

Los modernos judaizantes, que ahora se hacen llamar “mesiánicos” “nazarenos” y “ebionitas”, siempre enseñan que ese pasaje de Pablo está mal traducido, que la palabra “fin” es falsa, y que debería ser traducido únicamente por “propósito”, pero no por “fin”. Pues bien, vemos el engaño de esos judaizantes modernos:

1. La ley o Torah sencillamente nos lleva a Cristo, Y CUANDO NOS LLEVA A CRISTO, ENTONCES ESA LEY TERMINA PARA NOSOTROS LOS CRISTIANOS, porque hemos muerto a esa ley mediante el cuerpo de Cristo:

Así también vosotros,  hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo,  para que seáis de otro,  del que resucitó de los muertos,  a fin de que llevemos fruto para Dios. (Ro.7:4).

Por eso es que Pablo dijo que EL FIN DE LA LEY ES CRISTO, para justicia a todo aquel que cree (Ro.10:4). Pablo estaba diciendo sencillamente que la ley de Dios dada por medio de Moisés HA TERMINADO PARA NOSOTROS LOS CRISTIANOS, la palabra griega utilizada por Pablo en ese texto es TELOS, pues bien, veamos atentamente lo que dice la famosa Concordancia de palabras griegas de Strong sobre esa palabrita:

G5056
τέλος
télos
del primario τέλλω téllo, (fijar fuera por un punto def. o meta); propiamente el punto al que se apunta como límite, i.e. (por implicación) la conclusión de un acto o estado (terminación [literalmente, figurativamente o indefinida], resultado [immedia, último o profético], propósito); específicamente impuesto o tasa (como pagado):-extremo, fin,finalmente, impuesto, propósito. Compare G5411.

Como podemos ver, la palabra griega telos puede ser traducida por FIN, CONCLUSIÓN, EXTREMO Y PROPÓSITO, ¿que significa esto?, pues que sencillamente, como ya dije, LA LEY HA TERMINADO PARA NOSOTROS LOS CRISTIANOS, porque nosotros hemos muerto a esa ley, mediante el cuerpo de Cristo, para que seamos de otro, del que resucitó de los muertos.

Cuando esos modernos judaizantes dicen que la palabra telos no significa “fin”, o que eso es una mala traducción, están cometiendo un gran error, en realidad están mintiendo, por supuesto que esa palabrita griega sí que significa fin, y también propósito, tal como dice la concordancia de Strong.

La ley o toráh sencillamente nos lleva a Cristo, para ser justificados por la fe, ese es su propósito, y seguidamente esa misma ley TERMINA PARA NOSOTROS LOS CRISTIANOS, ¿queda claro?.

Pues bien, leamos ahora lo que dice el excelente Comentario Bíblico Siglo 21:

“La preocupación de los judíos por la ley es, una vez más, el problema subyacente, como lo implica Pablo en el v. 4; porque no han llegado a comprender que Cristo es en sí mismo la “culminación” de la ley. Pablo utiliza la palabra telos, que algunas versiones como la RVARVA Reina-Valera Actualizada traducenfin y otras, meta”; pero si seguimos con las imágenes de la carrera utilizadas en el pasaje, la palabra probablemente contenga elementos de ambas traducciones. Cristo, dice Pablo, ha sido durante todo el tiempo la meta a la que ha apuntado la ley; y, dado que la meta ha sido ahora lograda —Cristo ha venido— la búsqueda o la persecución de la ley debería llegar a su fin. Este versículo, junto con Mat. 5:17, es una expresión clave de un tema dominante en el NT Nuevo Testamento: la culminación o “cumplimiento” en Jesús el Mesías de la antigua ley del pacto y todas sus instituciones. Con esa culminación llega también la intención de Dios de ofrecer justicia a todo aquel que crea, gentil así como judío (ver 9:30; 10:12, 13).

Está bien claro, Cristo es el fin de la ley para el cristiano, él es la meta, y ahora no estamos bajo esa ley, sino bajo la gracia, ¡pero los modernos judaizantes, muchos de los cuales se hacen pasar por “cristianos”, enseñan falsamente que los cristianos hemos de estar de nuevo bajo esa ley, bajo la toráh!!, ese es el falso evangelio que está bajo el anatema de Dios, y los que predican ese falso evangelio sencillamente están cegados por Satanás y sirviendo al enemigo.

2. El hecho de que para nosotros los cristianos la ley o toráh llegara a su fin con la muerte de Cristo, ¡¡esto de ninguna manera significa que la ley de Dios ya no exista!!. Esto es muy importante que lo entendamos y lo tengamos muy claro. ¡La ley de Dios no dejó de existir cuando Cristo murió!, la santa ley de Dios no ha terminado, sino que hemos sido nosotros los cristianos los que HEMOS MUERTO A ESA LEY, mediante el cuerpo de Cristo, y por lo tanto, para NOSOTROS los cristianos la ley sí que ha llegado a su fin, esa ley de Dios dada por medio de Moisés ya no tiene que ver nada con nosotros los cristianos verdaderos, los cuales ahora estamos bajo la gracia, no bajo la ley. Observemos lo que Pablo dijo sobre la ley, para comprobar como dicha ley de Dios no ha dejado de existir:

Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.
Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.
Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;
porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.
De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. (Ro.7:6-12)

3. Observemos bien esas palabras de Pablo.

El dijo bien claro que los cristianos estamos LIBRES DE ESA LEY, ya no estamos bajo la ley. Los judaizantes modernos enseñan sin embargo todo lo contrario, ellos enseñan la mentira satánica de que los cristianos no estamos libres de la ley, sino que hemos de guardarla si queremos ser salvos, con lo cual rechazan la gracia de Dios y se ponen bajo maldición.

Pablo llamó claramente a la ley “el régimen viejo de la letra“, rememorando la letras grabadas por Dios en las tablas de piedra, los llamados “diez mandamientos”. Ahora bien, observad ahora como Pablo enseñó que la ley sigue existiendo aun después de la muerte de Cristo, porque dijo que la ley ES, él no dijo que ley “era”, sino “es”, indicando así que la santa ley de Dios aun sigue existiendo y sigue cumpliendo su función, ¡pero para nosotros los cristianos esa ley llegó a su FIN con la muerte de Cristo, sin embargo, para el mundo pecador esa santa ley de Dios aun sigue existiendo, ya que esa ley nos da el conocimiento del pecado, por eso es que Pablo dijo:

“Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.”

La ley sencillamente nos da el conocimiento del pecado, por lo tanto, cuidado con aquellos que enseñan la mentira de que la ley de Dios ya no existe, o que la ley de Dios fue abolida con la muerte de Cristo, ¡somos los cristianos los que hemos muerto a esa ley!, y para nosotros esa ley llegó por tanto su FIN, tal como dijo Pablo, para justicia a todo aquel que cree.

4. Y ahora veamos lo que dijo Pablo en el verso 12. El dijo que la ley a la verdad ES santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. Una vez más aparece la palabrita “es”, no “era”. Si Pablo hubiera enseñado que la ley de Dios ya no existe, o que fue abolida con la muerte de Cristo, entonces él habría dicho que la ley “ERA” santa, pero él no dijo eso, él dijo que la ley ES santa, porque esa ley es como un ayo, que nos lleva a Cristo, para ser justificados por la fe, pero venida la fe, YA NO ESTAMOS LOS CRISTIANOS BAJO ESE AYO, ES DECIR, BAJO ESA LEY:

Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,
pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; (Ro.3:23-26).

¿Queda claro?, la ley de Dios sigue existiendo, pero LOS CRISTIANOS YA HEMOS MUERTO A ESA LEY, Y NO ESTAMOS BAJO ELLA, esa ley o toráh ya no tiene ningún poder ni dominio sobre nosotros los cristianos, porque hemos sido justificados por la fe, y ahora somos HIJOS DE DIOS, por la fe en Cristo Jesús.

Por desgracia, algunos que creíamos “hermanos en Cristo” no lo son realmente, porque han sido engañados por ese falso evangelio judaizante predicado por los llamados “mesiánicos”, “nazarenos” y “ebinonitas”. Les han hecho creer esos perros judaizantes que la ley de Dios aun sigue existiendo para el cristiano, y que hemos de guardarla para ser salvos, y al hacer esa locura rechazan la gracia de Dios, se separan de Cristo, y se ponen bajo maldición, pues “maldito todo aquel que no permaneciere en TODAS las cosas escritas en el libro de ley para hacerlas” (Gal.3:10).

Eso es una tragedia, ¡ellos se han separado de Cristo!, aparentemente pueden dar la impresión de ser buenas personas, de ser buenos cristianos, pero la trágica realidad es que se han separado de Cristo y han caído de la gracia:

De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; (Gal.5:4-5).

LO QUE PABLO CONSIDERABA BASURA

El apóstol Pablo escribió lo siguiente:

en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; (Filp.3:6-9).

Algunos que leen esas palabras de Pablo pueden llegar a la falsa conclusión que Pablo consideraba a la ley de Dios una basura. La interpretación que ellos hacen de ese pasaje es falsa. Es absolutamente IMPOSIBLE que Pablo enseñara que la ley de Dios es una basura, una mierda, porque el propio Pablo dijo bien clarito que la ley ES SANTA, JUSTA Y BUENA:

De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. (Ro.7:12).

Por consiguiente, es ridículo y falso decir que Pablo consideraba a la ley de Dios una basura, cuando él mismo dijo que dicha ley es santa, justa y buena.

¿Cual es entonces la correcta interpretación de esas palabras de Pablo en Filipenses 3:6-9?, pues veamos, la frase clave para entenderlo es esta:

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia…

Pablo estaba hablando de algo que, antes de ser cristiano, le daba GANANCIA, es decir, se refería a algo que le hacía tener poder, dinero, prestigio dentro del fariseismo judaico, todas esas cosas que le causaban ganancias las consideró por BASURA, y las perdió totalmente, por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Voy a poner un ejemplo para que esto se entienda mejor. Imagínate que yo soy un cardenal de la gran ramera, la iglesia católica romana, y entonces me convierto a Cristo, y todas aquellas cosas que siendo cardenal me daban ganancias materiales, poder y prestigio las he perdido, por seguir a Cristo. Lo mismo le pasó al apóstol Pablo, él era un prestigioso fariseo, tenía poder, dinero, popularidad dentro del judaísmo anticristiano, y todas esas cosas que le daban ganancias materiales las perdió totalmente al hacerse cristiano. Pero de ninguna manera significa eso que Pablo considerara a la santa ley de Dios una basura, una mierda, esa interpretación tuya es totalmente falsa y disparatada.

El apóstol Pablo enseñó que la justicia de Dios es solo por la fe en Cristo, NO POR LAS OBRAS DE LA LEY. Todos aquellos judaizantes modernos, llámense mesiánicos, nazarenos, o lo que sea, que enseñan que los cristianos hemos de guardar la ley o Torah, para ser justificados delante de Dios, sencillamente están mintiendo y predicando un falso evangelio que está bajo el anatema o maldición de Dios (Gal.1:6-8 ).

Muchos iglesieros que han sido engañados por los modernos judaizantes se fascinan con la ley, la toráh, porque desean se justificados por las obras de la ley, y al hacer eso, se separan de Cristo, caen de la gracia, como dijo Pablo:

De Cristo os desligasteis los que por la ley os justificais, de la gracia habéis caído” (Gal.5:4).

Los que se fascinan con la Toráh, con la ley, y pretenden ser salvos guardando la ley, ellos enseñan por ejemplo que has de guardar el sábado si quieres ser salvo, este tipo de personas sencillamente no están obedeciendo a la verdad, ellos no tienen ni idea del verdadero Evangelio de salvación, y han caído de la gracia, separándose así de Cristo. Esa fue la tragedia de las iglesias de Galacia en el siglo uno, ellos fueron engañados y fascinados por los perros judaizantes procedentes de Jerusalén, los cuales les predicaban a esos cristianos que debían guardar la ley para ser salvos, y entonces Pablo les escribió esa gran epístola a los Gálatas para enseñarles la verdad y refutar los falsos argumentos de esos perros judaizantes.

LOS CRISTIANOS GUARDAMOS LOS MANDAMIENTOS DE DIOS

Por supuesto que los cristianos guardamos los mandamientos de Dios, es decir, los mandamientos DE CRISTO, el cual dijo:

“Si me amáis, guardad MIS mandamientos” (Jn.14:15),

Ahora bien, ¿y cuales son esos mandamientos de Cristo que hemos de guardar los cristianos?, leamos:

Jua 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
Jua 14:22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?
Jua 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
Jua 14:24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

Ahí está bien clarito, lo que guardamos los verdaderos cristianos NO ES LA LEY DE MOISÉS, LA TORAH, SINO LOS MANDAMIENTOS DE CRISTO, Y SUS MANDAMIENTOS SE REFIERE A SU PALABRA. Pero ahora vienen esos modernos perros judaizantes anticristianos con su falso evangelio centrado en la Toráh, y enseñando la mentira satánica de que tenemos que guardar la ley para ser salvos. ¡Es la palabra de Cristo la que hemos de guardar!, es decir, obedecer lo que Jesús nos mandó, y JESÚS JAMÁS ENSEÑÓ QUE TENGAMOS QUE GUARDAR LA LEY DE MOISÉS, ese jamás fue su Evangelio. Por eso es que Jesús JAMÁS les ordenó a sus discípulos que predicaran la Toráh o ley a todas las naciones, sino que predicaran el EVANGELIO, el cual está centrado en su muerte y resurrección, el arrepentimiento, y el perdón de los pecados en el nombre de Jesús:

Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé,  estando aún con vosotros:  que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés,  en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento,  para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo:  Así está escrito,  y así fue necesario que el Cristo padeciese,  y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones,  comenzando desde Jerusalén.

Y vosotros sois testigos de estas cosas. (Lc.24:44-48).

Como podemos ver, en ese pasaje Cristo les enseñó el Evangelio que sus discípulos tenían que predicar a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. En ninguna parte les dijo que predicaran la ley, la toráh, sino que predicaran la muerte y resurrección de Cristo, el arrepentimiento, y el perdón de los pecados en el nombre de Jesús, ¡ese es el verdadero Evangelio que predicamos los verdaderos cristianos!, sin embargo, los modernos judaizantes, ya sean los “mesiánicos”, los “nazarenos” o los “ebiónitas” han pervertido ese Evangelio de la gracia de Dios, enseñando la mentira satánica de que los cristianos también hemos de guardar la ley para ser salvos.

Estos modernos judaizantes, que Pablo llamó “perros” vienen a nosotros con apariencia de piedad, en muchos casos pavoneándose de que ellos son “judíos”, y diciendo que el verdadero y único pueblo de Dios es Israel, para de esta forma intentar impresionar a los ingenuos e ingenuas que les creen. y entonces con palabras suaves y lisonjas se introducen en las congregaciones de cristianos para engañar a los ingenuos que desconocen totalmente el verdadero Evangelio de la Gracia de Dios:

Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.
Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos. (Ro,16:17-18).

Por: Tito Martínez