¡PARA LA GLORIA DEL DIOS PADRE!

Ayer estaba oyendo en Internet una tertulia religiosa, los que hablaban eran dos supuestos “pastores” evangélicos de Madrid, España, llamados Miguel Díez y Ángel Luís Álvarez. El primero es el presidente fundador de Remar Internacional, una secta destructiva y esclavizante, que con la excusa de rehabilitar a drogadictos en 60 países, lo que hace es esclavizarlos de la forma más absoluta, para que trabajen para la secta como auténticos esclavos sin la capacidad de razonar y pensar por sí mismos y sin ningún tipo de salario, Esos esclavos solo trabajan como mulas, de sol a sol, por un bocado de pan y una habitación comunal que en la inmensa mayoría de los casos es deprimente y mísera, ellos son esclavos totales del líder de esta secta, el español Miguel Díez, el cual los controla y manipula al más claro estilo paternal, tirano y papista, pues quien discrepe de las doctrinas enseñadas por este individuo, automáticamente lo expulsa de la secta o le prohíbe predicar en sus iglesias, pero eso sí, ni él ni su familia viven de la forma mísera como viven los esclavos descerebrados a los que controlan, ya que esos dirigentes de esa secta destructiva son los encargados de administrar los cientos de millones de euros que manejan, y la multitud de negocios que tienen, defraudando a Hacienda, como así se ha demostrado. De esta manera Miguel Díez, el jefe supremo de la secta, puede hacer al año multitud de viajes por diferentes países, comprando tierras, edificios, vehículos y manejando negocios a costa del dinero que recauda de sus esclavos trabajadores incapaces de razonar por sí mismos, o sacando dinero también por medio del diabólico diezmo iglesiero-avaro, que no tiene que ver nada con el verdadero diezmo bíblico. Aquellos que se apartan de él y de su secta, entonces les “profetiza” su pronta muerte en el mundo, y de esta manera puede coaccionar a sus descerebrados seguidores para que sigan dentro de esa secta destructiva, bajo el dominio dictatorial de ese individuo que se cree profeta de Dios y evangelista.

Miguel Díez, por medio de la televisión “evangélica” y de la radio fundada por él, RKM, propaga sus doctrinas de demonios contrarias al Evangelio, como demostraré en este documento.

El otro que participaba en esa tertulia religiosa es Angel Luis Alvarez, otro falso y avaro pastor pentecostal de Madrid, adulador y seguidor de Miguel Díez, y que como el resto de falsos pastores saca todo el dinero que puede a sus descerebrados seguidores, pidiéndoles el diezmo iglesiero bajo pena de condenación eterna para quien no lo de, y que como dije, no tiene que ver nada con el verdadero diezmo bíblico, el cual jamás era de dinero, sino solamente de productos agrícolas del campo, como semillas, trigo, etc.

En la tertulia que oí ayer por Internet, estas dos personas, Miguel Díez y Ángel Luís Álvarez, parecían conocer muy bien a Dios, tenían la Biblia, decían creer en Jesucristo, y su lenguaje era muy suavecito y religioso, parecían dos santos con aureola en la cabeza hablando del Evangelio y de la misericordia de Dios, ahora bien, ¿que es lo que enseñaban estos dos “pastores” españoles?, ¿que tipo de “alimento” estaban ofreciendo a los oyentes?.

Al rato de escuchar a esos dos supuestos “ministros de Cristo” me di cuenta que realmente era el padre de la mentira, el diablo, quien estaba hablando por medio de ellos, el apóstol Pablo dijo lo siguiente:

Rom 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

Rom 16:18 Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.

Observe lo que dijo Pablo en esas palabras, él dijo que nos fijemos en aquellos que causan divisiones y tropiezos EN CONTRA DE LA DOCTRINA QUE LOS CRISTIANOS DEL SIGLO UNO APRENDIERON DE LOS APOSTOLES, y que nos apartemos de ellos. Estos falsos maestros y falsos ministros de Cristo vienen siempre con palabras suaves y lisonjas, ¿esto que significa?, sencillamente ellos utilizan un lenguaje aparentemente “cristiano”, sin insultar a nadie, hablan de forma religiosa aparentando santidad, mencionan la misericordia de Dios, y hablan de Cristo y del espíritu santo, ¡¡¡pero enseñan doctrinas de demonios!!, ellos enseñan una doctrina contraria a la que aprendieron de los apóstoles los primeros cristianos, y por tanto, el consejo de Pablo es que nos APARTEMOS DE ELLOS, es decir, dejemos las iglesias o sectas que enseñan las doctrinas predicadas por esos impostores y apostatas con apariencia de piedad.

Lo que enseñaban esos dos falsos pastores, Miguel Díez y Ángel Luís Álvarez, es exactamente lo mismo que enseña el resto de la cristiandad apostata, es decir, el SIA, o sistema iglesiero apostata. Veamos lo que esos dos individuos enseñaban en esa tertulia que escuché:

Esos dos supuestos ministros de Cristo son trinitarios, es decir, enseñan que Dios es un misterioso ser compuesto por tres personas divinas, el Padre, el Hijo y el espíritu santo. Pero lo que más me asombró es esta frase que ellos dijeron: “la gloria sea para Cristo”, y la pregunta que hemos de hacernos es: ¿enseñaron esa doctrina los apóstoles?.

Seguidamente voy a demostrar como la doctrina fundamental enseñada por esos dos falsos pastores con apariencia de piedad, y por el resto de falsos pastores del SIA, es una de las mayores mentiras de Satanás de toda la Historia. ¡Nunca en el Nuevo Testamento aparece la expresión “para la gloria de Cristo”!, por la sencilla razón de que la gloria suprema nunca es para el Señor Jesucristo, sino solamente para el Dios supremo, el Creador de todas las cosas, que es el PADRE CELESTIAL, y nadie más, como demostraré después.

Todos aquellos que dan a Cristo la gloria que le pertenece solamente al Dios Padre, sencillamente son emisarios de Satanás, no conocen al verdadero Dios, sino que están al servicio del padre de la mentira, pero eso sí, bien disfrazados de pastores y evangelistas, con apariencia de santidad, para así poder engañar fácilmente a millones de personas ingenuas que no tienen ni idea de la verdadera doctrina enseñada por Jesús y por sus apóstoles.

A continuación vamos a leer unos cuantos pasajes escritos por los apóstoles Pablo y Pedro, vamos a leerlos atentamente, y vamos a descubrir con asombro qué es lo que ellos creían y enseñaban, y observará que es diametralmente contrario de lo que enseñan estos falsos pastores del SIA, como por ejemplo Miguel Díez y Ángel Luís Álvarez.

Abramos nuestras bíblias y leamos:

Rom 11:29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Rom 11:30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

Rom 11:31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

Rom 11:32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

Rom 11:33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

Rom 11:34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?

Rom 11:35 ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

Rom 11:36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

En este pasaje de Romanos 11 Pablo habló de Dios. Él repitió varias veces la palabra griega “Theos”, y que en español se traduce Dios. Observe atentamente que en ese texto no menciona a Jesucristo, ¡sino a Dios!. Pablo dijo que de él, y por él y para él son todas las cosas, es decir, esto significa que todas las cosas proceden de este Dios, ¡él es el Creador del Universo!, y dice seguidamente “a él sea la gloria por los siglos”, es decir, Pablo está hablando de un Dios, al cual se ha de dar toda la gloria. Pablo no dijo por ninguna parte que toda esa gloria fuera para Jesucristo, ni para ningún dios trino, ¡sino solamente para ese Dios!. Pero sigamos leyendo:

Rom 15:5 Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús,

Rom 15:6 para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

Rom 15:7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

Observe bien, ese pasaje de Pablo es aun más claro, pues está haciendo una diferencia entre ese Dios, y Jesucristo, con lo cual Pablo estaba diciendo bien claro que ese Dios al que le pertenece toda la gloria NO ES JESUCRISTO. Pablo dijo que glorifiquemos a este Dios Y PADRE, ¡Ahí lo tenemos bien claro!, este Dios no es ninguna trinidad, ni es Jesucristo, sino que es solamente el PADRE, es a él a quien hemos de glorificar los cristianos, ¡la gloria es para este Dios Padre!, no es para Jesús, ni para ninguna trinidad, sino solo para el Padre. Esto significa sencillamente que todos aquellos “pastores” que predican que hemos de glorificar a Cristo sencillamente son falsos pastores, están dando a otros un alimento “espiritual” falso y venenoso, y por tanto, son apostatas de la fe, que están al servicio del padre de la mentira, sin que ellos mismos se den cuenta (1Tm.4:1). Pero sigamos leyendo.

Gál 1:3 Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,

Gál 1:4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,

Gál 1:5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

En este pasaje de Pablo una vez más se hace una clara división entre Dios, y Jesucristo. El apóstol Pablo dijo que Dios es el Padre de nuestro Señor Jesucristo, observe que no dijo por ninguna parte que Dios fuera una trinidad, ¡sino que Dios es el Padre de Cristo!. Seguidamente, en el verso 5, Pablo dijo que a este Dios y Padre sea la gloria, ¿lo lee bien?, no dijo que para Jesucristo sea la gloria, ni dijo que para el dios trino sea la gloria, ¡sino solo para el Dios Padre!

Pero sigamos leyendo.

2Co 1:20 porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

2Co 1:21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

Una vez más Pablo hizo una clara diferencia entre Dios y Cristo. Pablo habló de las promesas de Dios, que han sido dadas por medio de Jesús, y seguidamente dijo “para la gloria de Dios”, refiriéndose, obviamente, al Dios mencionado anteriormente, es decir, al Dios Padre. Observe también el verso 21, Pablo dijo que quien nos confirma es Cristo, pero quien nos ungió es Dios, ¿ve la clara diferencia?, Cristo no es ese Dios, ¡¡la gloria es para el Dios Padre, no para Cristo!!. Los iglesieros y santurrones que dan la gloria a Cristo sencillamente no son verdaderos cristianos, sino apostatas de la fe, pues se han apartado de la doctrina de los apóstoles.

Pero sigamos leyendo.

Flp 1:11 llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.

Flp 2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;

Flp 2:11 y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

En ese pasaje Pablo, una vez más, hizo una clara diferencia entre Dios y Jesucristo. Pablo dijo que la gloria y la alabanza es para Dios, ¿que Dios?, eso lo leemos en el capítulo 2 de Filipenses, verso 11 “para gloria DEL DIOS PADRE“, ¿lo ve?, Pablo no dijo por ninguna parte “para la gloria de Cristo”, ni tampoco “para la gloria del dios trino”, sino para la gloria del Dios Padre, es solamente este Dios supremo, el Padre, quien recibe la gloria suprema, ¡¡una gloria que Cristo no la tiene!!, porque Cristo, como veremos después, tiene otro tipo de gloria, una gloria que es Dios el Padre quien se la da.

En ese pasaje de Filipenses 2 Pablo dijo que toda rodilla se doblará ante el nombre de Jesús, y toda lengua proclamará que Cristo es Señor, para gloria del Dios Padre, ¿por qué Pablo no dijo “para la gloria del Señor Jesucristo”?, no lo dijo porque Pablo jamás creyó ni enseñó que Cristo fuera el Dios supremo, ni el Creador de todas las cosas. Todos los seres del Universo se postrarán ante el nombre de Jesús, como señal de sumisión y respeto, y confesarán que él es SEÑOR, en el texto griego no aparece el artículo “el”, es decir, el texto griego dice que confesarán que Jesús es Señor, o dichos en otras palabras, confesarán que Jesús es AMO, DUEÑO, para la gloria del Dios Padre. La palabra “Señor” significa eso, amo, dueño, jefe, todos los seres del Universo, los que viven en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, sencillamente confesarán que Jesús es dueño, amo o jefe del Universo, pero la gloria suprema será solamente para el Dios Padre, ¡para nadie más!

Pero sigamos leyendo.

1Pe 5:10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

1Pe 5:11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

En ese pasaje fue el apóstol Pedro quien estaba hablando. En dicho pasaje una vez más se hace una clara diferencia entre Dios, y Jesucristo. Si Dios fuera una misteriosa trinidad, como enseñan los apostatas del SIA, entonces los apóstoles jamás habrían hecho tal diferencia entre Dios y Cristo, sencillamente ellos habrían mencionado un dios trino, ¡pero jamás hablaron de ese falso dios trino!

Observe como Pedro habló del Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna por medio de Jesucristo, es decir, Jesús es el MEDIO utilizado por el Padre para llevarnos a su gloria.

Observe que es el Dios Padre quien nos perfecciona, nos afirma, nos fortalece y establece, y es a este Dios Padre a quien pertenece la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Pedro jamás dio la gloria a Cristo, sino solo al Dios Padre.

Pero sigamos leyendo.

Heb 13:20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,

Heb 13:21 os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Ese pasaje de Hebreos no se sabe a ciencia cierta quien los escribió, unos dicen que fue Pablo, y otros dicen que fue Apolo, pero es igual, el pasaje muestra cual era la teología de los apóstoles. Observe como el texto, una vez más, hace una clara diferencia entre el Dios de paz, y Jesucristo. Fue el Dios de paz quien resucitó a su Hijo Jesús. Es la voluntad de Dios el Padre la que hemos de hacer, y termina diciendo que a este Dios sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Que nadie deforme mis palabras, en este estudio no estoy diciendo que Jesús no reciba gloria, lo que estoy demostrando es que la gloria SUPREMA pertenece solamente al Dios Padre, sin embargo, Jesús recibe también gloria (Ap.5:12-13), pero esa gloria que recibe Cristo es la que el Dios Padre le da:

Jua 8:54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.

Por consiguiente, ahí lo tiene bien claro, la gloria es para Dios el Padre, y el Padre glorifica a su Hijo Jesús. Aquellos iglesieros que dan la gloria a Jesús, o a un dios trino, sencillamente no tienen idea de Dios, han sido engañados por Satanás, y han apostado de la fe.

Tito Martínez