MENSAJE PARA EL FORISTA TEODORINO, Sobre el Ángel que se le aparecio a Moises

Tu dices que ese ángel que se apareció a Moisés en medio de la zarza ardiente no era Dios, pues mira cuan falso es lo que dices, lo siguiente lo he tomado de mi libro de las 21 tesis:

HECHOS 7:30-34 Y EXODO 3:2-7

Pasados cuarenta años un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.” (Hch.7:30-34).

Como puede ver, en ese importante pasaje Esteban dijo bien clarito que un ángel o mensajero (malak) se apareció a Moisés en medio de la zarza ardiente. Pero si seguimos leyendo resulta que se dice bien claro que ese ángel es EL SEÑOR, y no solo se dice que ese ángel especial es el Señor, sino que también ese ángel dijo que es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el cual había descendido del cielo a la tierra. Por lo tanto, ahí lo tiene bien clarito, ese ángel no era un simple ángel como cualquier otro, sino que era EL SEÑOR, y además era también el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, ¡y este Señor Dios fue visto por Moisés!.

Pues bien, ahora leamos el pasaje paralelo que se encuentra en el libro de Éxodo, y que nos dará aun más luz:

el Ángel de IEVE en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo IEVE que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego IEVE: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias” (Ex.3:2-7).

¿Lo ha leído bien?, el pasaje es tremendamente importante, y es fascinante. Esteban dijo que fue un ángel quien se apareció a Moisés en medio de la zarza ardiente, pero en Éxodo 3:2-7 se dice que ese ángel era EL ÁNGEL DE IEVE, pero no solo eso, si sigue leyendo verá que a ese Ángel de IEVE TAMBIÉN SE LE LLAMA IEVE, es decir, el nombre de IEVE está en él, pero no solo eso, a ese Ángel especial también se le llama DIOS, ¡¡el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob!!, pero no solo eso, el pasaje dice bien clarito que Moisés miró a este Dios, él tenía miedo de mirar a este Dios, y por eso cubrió su rostro con sus manos.

Ahora bien, en el pasaje de Hechos 7 Esteban dijo bien clarito que este Dios-ángel que se apareció a Moisés era EL SEÑOR.

Alguno tal vez crea que fue el Dios Padre quien se apareció a Moisés en medio de esa zarza ardiente, pero eso es falso, no fue el Dios Padre quien se apareció a Moisés, por la sencilla razón de que al Dios PADRE ningún ser humano le vio jamás (Jn.1:18). Por lo tanto, ¿quien era ese Dios-ángel que se apareció a Moisés?, ¡pues sencillamente era EL SEÑOR!, ¿y quien es el Señor?, ¡es JESUS!, leámoslo:

Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Ro.10:9).

“y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filp.2:11).

Por lo tanto, Jesús es el Señor, y fue este Señor quien se apareció a Moisés en medio de la zarza ardiente, y si este Señor era el Ángel de IEVE, ¡entonces Jesús es el Ángel de IEVE!, no hay ninguna duda, ya que si no era el Dios Padre quien se apareció a Moisés, solo podía ser el Hijo de Dios, en su preexistencia divina, ya que Jesús es EL SEÑOR.

Los que niegan que ese Ángel de IEVE que se apareció a Moisés es el Señor Jesús tienen un inmenso problema que no hay forma de resolverlo, ¿por qué?, porque si según ellos ese Ángel especial de IEVE no era el Señor Jesús en su preexistencia divina, ¿quien era entonces?. Un simple ángel no puede ser, ya que A NINGÚN ÁNGEL COMÚN EN LA BIBLIA SE LE LLAMA EL SEÑOR, NI EL DIOS DE ABRAHAM, DE ISAAC Y DE JACOB, ¡a ninguno!, sino solamente a uno, ¿queda claro?. Por lo tanto, ese Señor Dios, llamado el Ángel de IEVE, que se apareció a Moisés en medio de la zarza ardiente no era uno más de los ángeles de Dios, sino un Ángel o mensajero muy especial de Dios, el cual tiene el nombre de IEVE, ya que el nombre del Padre está en él:

“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.” (Ex.23:20-21).

Como puede ver, Dios el Padre tiene un Mensajero o Ángel (malak) muy especial, el cual no es como los otros ángeles, ya que este Mensajero especial TIENE EL NOMBRE DE IEVE, ES DECIR, SE LLAMA IGUAL QUE SU PADRE IEVE. Lo cual demuestra de forma irrefutable la existencia de estos dos dioses llamados IEVE, uno es el IEVE mayor, el Padre, y el otro es el IEVE menor, el cual se aparecía a los seres humanos.

Tito Martinez