EL FALSO EVANGELIO PREDICADO POR FÉLIX

En uno de tus videos que has publicado en Internet, el último, dices que ¡¡la ley es el camino que lleva a la vida!!.  Mira, simplemente con esa burrada que has dicho demuestras hasta que punto Satanás ha cegado tu mente. Jesús dijo bien claro que el camino que lleva a la vida es ÉL MISMO, ¡NO LA LEY!, léelo:

Jua 5:39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
Jua 5:40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

Jua 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

1Jn 5:11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
1Jn 5:12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

Jesús jamás enseñó que la vida esté en la ley, en la toráh, sino en ÉL. Por eso es que Jesús NUNCA dijo a sus apóstoles que fueran por el mundo predicando la ley, sino el Evangelio, el cual está centrado en la muerte y resurrección de Cristo, en el arrepentimiento y en el perdón de los pecados en el nombre de Jesús (Lc.24:44-48). Los apóstoles jamás fueron predicando a las naciones la ley, sino el Evangelio. Por lo tanto, eso que tu dices en esos satánicos videos, de que el Evangelio consiste en predicar la ley para darnos vida, y la futura restauración de las dos casas, Israel y Judá, es algo tan falso y satánico, que solo alguien cegado por Satanás como tu lo podría enseñar.

Si fuera cierto la basura diabólica que tu predicas, entonces Jesús les habría dicho a sus discípulos que fueran por todo el mundo predicando la ley y la futura restauración de Israel. Tu sencillamente estás bajo el anatema o maldición de Dios, por predicar un evangelio falso (Gal.1:6-8).

Hemos de tener claro lo que es el Evangelio del Reino, sencillamente es el Evangelio de la gracia de Dios (Hch.20:24), el cual ha de ser predicado en todo el mundo habitado antes de que llegue el fin (Mt.24:14). Se le llama Evangelio DEL REINO porque su origen se encuentra en el Reino de Dios, en la familia de Dios, es decir, en Dios el Padre y en su Hijo.

En segundo lugar. Jesús dijo bien claro cual era el Evangelio que sus discípulos tenían que predicar en todas las naciones. Este Evangelio está centrado en la muerte y resurrección de Cristo, el arrepentimiento, y el perdón de los pecados en el nombre de Jesús, leámoslo:

Luc 24:46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; Luc 24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
Luc 24:48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.

Observe que Jesús no les dijo por ninguna parte que tenían que ir a todas las naciones predicando la restauración de las casas de Israel y de Judá, ni tampoco les dijo que fueran por todas las naciones predicando la ley, la toráh. Lo que les dijo es que predicaran la muerte y resurrección de Cristo, el arrepentimiento y el perdón de los pecados en todas las naciones, y ellos tenían que ser testigos de todas esas cosas.

En Hechos 2 el apóstol Pedro predicó el Evangelio del Reino en Jerusalén, a miles de judíos y de prosélitos, pero si leemos el pasaje enterito veremos que Pedro no les dijo por ninguna parte que para ser salvos tenían que creer en el mensaje de la restauración de las dos casas, Israel y Judá, y tampoco les dijo que para ser salvos tenían que guardar la ley. Lo que hizo Pedro es predicarles la muerte y resurrección de Cristo, seguidamente esos israelitas y prosélitos se compungieron de corazón, y preguntaron a Pedro qué tenían que hacer para ser salvos, y la respuesta de Pedro es que se tenían que ARREPENTIR, Y BAUTIZARSE EN EL NOMBRE DE JESÚS, EL CRISTO, PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS (Hch.2:38). ¡¡Pedro no les dijo por ninguna parte que tenían que creer en la futura restauración de Israel, ni tampoco que tenían que guardar la ley de Moisés!!, esto no tiene que ver nada con el verdadero Evangelio.

En Hechos 8:26-40 vemos como Felipe le predicó el Evangelio al eunuco, ministro de la reina Candace, de Etiopia. Observemos como Felipe en ninguna parte le predicó al eunuco la futura restauración de Israel, ni tampoco le dijo que tenía que guardar la ley de Moisés, lo que hizo Felipe es predicarle la muerte y resurrección de Cristo, el arrepentimiento y el perdón de los pecados, y luego Felipe le bautizó en agua en el nombre de Jesús, confesando el eunuco que Jesús es el Hijo de Dios.

En Hechos 10 Pedro predicó luego el Evangelio al soldado romano Cornelio y a su familia, ¿y qué les predicó Pedro?, observe que Pedro no les dijo por ninguna parte a esos gentiles que tenían que creer en la futura restauración de Israel y de Judá, y tampoco les dijo que tenían que guardar la ley de Moisés, lo que les predicó fue la muerte y resurrección de Cristo, el arrepentimiento y el perdón de los pecados, y cuando ellos creyeron en este mensaje, entonces se bautizaron en agua en el nombre de Jesús.

En 1Corintios 15 Pablo explicó en qué consistía el Evangelio que él predicó a los gentiles de Corinto. En ninguna parte leemos que Pablo les predicara la futura restauración de las casas de Israel y de Judá, y tampoco les dijo que para ser salvos tenían que guardar la ley de Moisés. Lo que Pablo les predicó es la muerte y resurrección de Cristo, y ellos serán salvos si perseveraban en ese Evangelio que Pablo les predicó (1Co.15:1-4).

Pero ahora vienen estos hijos del diablo disfrazados con un manto de falsa piedad, y afirmando que guardan la toráh, falsificando el verdadero Evangelio, y diciendo la majadería satánica que el Evangelio consiste en predicar la restauración de las dos casas de Israel y de Judá, y predicar que todos han de guardar la ley de Moisés. Sencillamente la maldición o anatema de Dios cae directamente sobre todos estos hijos del diablo que han pervertido el Evangelio:

Gál 1:6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.
Gál 1:7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Gál 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Gál 1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.

Félix cita el pasaje de Oseas 1:1-9 para enseñar que Israel es la Iglesia de Cristo, sin embargo, eso es una gran falsedad. En ninguna parte de ese pasaje se dice que Israel sea la iglesia de Cristo.

En definitiva, y resumiendo:

1- Los 12 apóstoles de Jerusalén fueron enviados especialmente a predicar el Evangelio a las 12 tribus de Israel (Stg.1:1, 1Pe.1:1), sin embargo, el apóstol Pablo fue escogido por Cristo para llevar el Evangelio especialmente a los gentiles (Ro.11:13).

2- Entonces Dios, de ambos pueblos, es decir, de los gentiles y de Israel, hizo UN NUEVO PUEBLO, QUE ES LA IGLESIA DE CRISTO, EL CUERPO DE CRISTO (Efe.2:11-16).

Por consiguiente, lo que existe en el mundo es Israel, los gentiles, y la Iglesia de Dios:

No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios (1Co.10:32).

3- Israel es la descendencia física de Abraham, y la Iglesia de Cristo es la descendencia CELESTIAL de Abraham, la cual heredará TODO EL MUNDO y gobernará a todas las naciones juntamente con Cristo (Ap.2:26-27, 20:4-6), mientras que Israel heredará solamente un territorio en oriente medio, entre los ríos Eufrates y Nilo.

Esto es lo que no entienden, o rechazan, todos los judaizantes que han sido engañados por Satanás. Por lo tanto, Félix miente descaradamente cuando enseña que Israel son los gentiles, o que Israel sea la Iglesia de Cristo.

Alguien que dice la majadería de que el Evangelio del Reino consiste en predicar la ley de Moisés a todas las naciones, y en predicar la futura restauración de Israel en su tierra, es porque Satanás le ha engañado y cegado la mente. La maldición o anatema de Dios cae de lleno sobre estos judaizantes que han pervertido el Evangelio (Gal.1:6-9).

Tito Martínez