TODA LA VERDAD SOBRE EL NOMBRE DEL MESÍAS (DEDICADO A TODOS AQUELLOS QUE HAN SIDO ENGAÑADO CON EL ASUNTO DE LOS "NOMBRECITOS HEBREOS")

Muchos judaizantes sectarios y fanáticos que se hacen pasar por mesiánicos enseñan que nos salvaremos solamente si pronunciamos correctamente el nombre del Mesías en hebreo. Pero resulta que esos “mesiánicos” no se ponen de acuerdo entre ellos mismos de cual es el verdadero nombre hebreo del Mesías. Unos dicen que se llama Yahushua, otros que Yeshúa, otros que Yaohushua, otros que Yehoshua, otros que Isiva, y seguro que se podrían dar otros nombres diferentes. Todos esos sectarios fanáticos dicen que su pronunciación es la única verdadera, y las otras pronunciaciones falsas, y que si no se llama al Mesías con esa pronunciación que ellos dan, entonces no podremos tener la vida eterna, es decir, no podremos ser salvos. Ellos enseñan que el nombre del Mesías en griego (Iesous) o su transliteración al español (Jesús) son nombres falsos del Mesías, y quien utiliza esos nombres está utilizando nombres diabólicos y paganos inventados por Roma, ¡esos falsos mesiánicos judaizantes condenan a todos aquellos que utilizamos los nombres Jesús o Iesous!, según ellos, si llamamos así al Mesías entonces estamos llamando a un dios falso o a un demonio.

En este apartado voy a desenmascarar esa espantosa, estúpida y diabólica doctrina propagada por esos modernos judaizantes “mesiánicos”, voy a demostrar en qué consiste eso del “nombre del Mesías”, y cual es la única manera de ser salvos.

Los judaizantes que enseñan esa doctrina falsa siempre citan Hechos 4:12, 26:14 para basar su doctrina. Veamos lo que dicen esos dos pasajes bíblicos:

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

“Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

¿Dicen esos pasajes que seremos salvos por pronunciar el nombre hebreo del Mesías?, ¡en ninguna parte!, esos textos no dicen semejante cosa, lo que dice Hechos 4:12 es que no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos. Y Hechos 26:14 dice simplemente que Jesús preguntó a Pablo, en lengua hebrea, por qué le perseguía.

Seguidamente voy a demostrar que el nombre del Mesías es la PERSONA del Mesías Jesús, y de ninguna manera tiene que ver nada con pronunciar en hebreo el nombre del Mesías, ¡nadie se salvará por pronunciar el nombre hebreo del Mesías, sino por creer EN EL MESÍAS, es decir, por creer en el persona del Mesías, el Hijo de Dios, el Dios unigénito (Jn.1:18, 3:16, etc.)

Hechos 4:12 enseña que solo por medio de la persona del Mesías, el Hijo de Dios, podremos ser salvos, pero decir que para ser salvos hay que repetir correctamente el nombre hebreo del Mesías (el cual no sabemos cual es, como demostraré después) es una burda mentira y una gran bobada inventada por los modernos judaizantes “mesiánicos” para engañar a los ignorantes del Evangelio. QUIEN NOS SALVARÁ ES EL MESÍAS, NO LA PRONUNCIACIÓN CORRECTA DE SU NOMBRE EN HEBREO.

Millones de cristianos verdaderos que han existido a través de la Historia serán salvos por creer en el Evangelio de la Gracia de Dios, ¡¡y ellos jamás utilizaron ninguna de las pronunciaciones que he mencionado más arriba!!. No es la pronunciación exacta del nombre del Mesías lo que nos salvará, sino que será el MESÍAS quien nos salvará, si hemos creído en el Evangelio de la Gracia de Dios (Hch.20:24).

Voy a demostrar de forma irrefutable que el “nombre del Mesías” se refiere a la PERSONA del Mesías, y no a la pronunciación hebrea de su nombre. Veamos:

“Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” (Mt.19:29).

En este pasaje el Mesías Jesús se refiere a dejar casas, hermanos o hermanas, madre o padre, hijos o tierras, POR CAUSA DE ÉL, es decir, la expresión “por mi nombre” significa por causa de él mismo, por causa de la persona del Hijo de Dios.

“Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.” (Mr.9:41).

En este pasaje una vez más se refiere a la persona del Mesías. Dar a un cristiano sediento un vaso de agua “en el nombre del Mesías” significa darlo pensando en el Hijo de Dios, el Mesías, y esto de ninguna manera significa dar un vaso de agua repitiendo el nombre hebreo del Mesías.

“Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: Mirad que nadie os engañe; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy Jesucristo ; y engañarán a muchos” (Mr.13:5).

Este pasaje enseña que vendrían muchos impostores, HACIENDOSE PASAR POR EL MESÍAS JESÚS, el texto de ninguna manera significa que esos impostores se llamarían a sí mismos con las diferentes pronunciaciones que he mencionado más arriba. Esos impostores sencillamente se harían pasar por el Mesías, por Jesucristo, diciendo que él ya ha regresado. Falsos mesías de esos existen en el mundo hoy más que nunca, podría citar a unos cuantos, como Moon, Jose Luís de Jesús Miranda, etc, cada uno de los cuales es un embustero o impostor que se hacen pasar por Jesucristo. Por lo tanto, la expresión “en mi nombre” significa sencillamente que esos impostores se harían pasar por el Mesías, por Jesús.

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” (Jn.14:13).

Aquí vemos otra vez la expresión “en mi nombre”, indicando la PERSONA del Mesías, es decir, todo lo que pidamos al Padre por medio de la PERSONA del Hijo de Dios, será concedido.

“porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.” (Hch.9:16).

En este pasaje el Mesías dijo que el apóstol Pablo padecería por su nombre, es decir, Pablo padecería por causa del Mesías, es decir, por causa de creer en la PERSONA del Hijo de Dios.

Como ya he dicho al principio, en este asunto del nombre hebreo del Mesías hay una DIVISIÓN Y CONFUSIÓN impresionante dentro de las diferentes sectas o grupos judaizantes “mesiánicos”, es decir, no hay un acuerdo general de cual era esa pronunciación hebrea del nombre del Mesías. Estas son solo unas cuantas pronunciaciones que he encontrado del nombre hebreo del Mesías: YAHUSHUA, YESHÚA, YAHSHUA, YAOHUSHUA, YAHSHUAH, YAHOSHUA, y seguro que hay unas cuantas más. Ahora bien, de todas esas ¿cual es entonces la VERDADERA pronunciación hebrea del nombre del Mesías?, cada uno defiende la suya, diciendo que es la correcta, y rechaza las otras diciendo que son incorrectas.

¿Que significa esto?, pues sencillamente lo que he estado diciendo, que NO ES LA CORRECTA PRONUNCIACIÓN HEBREA DEL NOMBRE DEL MESÍAS LO QUE NOS SALVARÁ, SINO QUE ES LA PERSONA DEL MESÍAS QUIEN NOS SALVARÁ, y al Mesías Jesús le podemos llamar con cualquiera de esas pronunciaciones, porque nos estamos refiriendo al HIJO DE DIOS, a la PERSONA del Hijo de Dios, por lo tanto, es igual llamarlo Yeshua, que Yahshua, que Yaohusua, que Yahoshua, que Iesous, o que Jesús, ya que nos estamos refiriendo a la misma persona divina, al Hijo de Dios. Pero enseñar esa doctrina estúpida de que hay que utilizar cualquiera de esas pronunciaciones para ser salvos es una absoluta bobada y una imbecilidad elevada al cubo, ya que eso significaría que la salvación o condenación dependería solamente de pronunciar o no pronunciar correctamente el nombre hebreo del Mesías. ¿Verdad que es una doctrina idiota, sectaria y diabólica?.

La pregunta ahora es la siguiente: ¿por qué Dios ha permitido que no sepamos cual es la verdadera pronunciación del nombre hebreo del Mesías?, ¿por qué ha permitido toda esa confusión sobre la pronunciación del nombre del Mesías?, yo solo encuentro una respuesta: Dios lo ha permitido para enseñarnos que LA SALVACIÓN ETERNA NO DEPENDE DE PRONUNCIAR CORRECTAMENTE EL NOMBRE HEBREO DEL MESÍAS, SINO QUE DEPENDE DE CREER EN EL MESÍAS, EN LA PERSONA DEL MESÍAS, pues como ya he demostrado, la expresión “en el nombre del Mesías”, o “en mi nombre”, significa BAJO LA AUTORIDAD DEL MESÍAS, la PERSONA del Mesías.

Solo cuando él venga en gloria y comience a reinar podremos conocer la verdadera pronunciación hebrea de su nombre.

Algunos de esos judaizantes “mesiánicos” enseñan el disparate de que Roma quemó los manuscritos griegos del Nuevo Testamento donde se encontraba el nombre hebreo del Mesías, y que luego Roma los cambió por otros manuscritos donde aparece el nombre Iesous. Eso que dicen esos “mesiánicos” judaizantes es una absoluta mentira sin ningún fundamento histórico, eso es solo una pura invención totalmente gratuita para engañar a otros ignorantes como ellos. El imperio romano jamás quemó todos los manuscritos griegos del Nuevo Testamento, al contrario, se conservan cientos de manuscritos griegos del Nuevo Testamento, y en TODOS ellos aparece el nombre IESOUS como transliteración griega del nombre hebreo del Mesías.

Los apóstoles, como Pedro, Pablo o Juan, escribieron en sus epístolas el nombre IESOUS, ya que esas epístolas serían leídas por todos los cristianos del Imperio Romano, cuyo idioma oficial era el GRIEGO, por lo tanto, es lógico que los apóstoles utilizaran la transliteración griega del nombre del Mesías, ya que ese era el idioma oficial del imperio romano. Por ejemplo, si yo escribo una carta a algunos hermanos de Estados Unidos que hablan en inglés, entonces tendría que utilizar el idioma inglés para que ellos puedan entender la carta, y los nombres en español, como Juan o Pablo, los tendría que escribir también en inglés, es decir, escribiría John, o Paul. Lo mismo hicieron los apóstoles, ellos escribieron sus cartas a los cristianos del Imperio Romano, cuyo idioma oficial era el griego, y entonces utilizaron el idioma griego, así como los nombres transliterados al idioma griego, por eso es que ellos utilizaron el nombre IESOUS, que es la transliteración griega del nombre hebreo del Mesías, un nombre hebreo que -repito- NADIE SABE CUAL ERA REALMENTE, ya que si supiéramos perfectamente cual era el nombre hebreo del Mesías, entonces no existirían todas esas pronunciaciones dispares y diferentes unas de otras.

Por consiguiente, el NOMBRE sobre todo nombre dado a los hombres para que seamos salvos (Hch 4:12), se refiere a la PERSONA del Hijo de Dios, el Mesías. ¡¡De ninguna manera se refiere a la pronunciación hebrea del nombre del Mesías!!.

Quiero que esto le quede claro al lector, el nombre del Mesías se refiere a la PERSONA del Mesías, y seremos salvos por medio de él, cuando aparezca por segunda vez para SALVAR A LOS QUE LE ESPERAN (Heb.9:28). Observe que este pasaje de Hebreos no dice por ninguna parte que él aparecerá para salvar a aquellos que pronuncian correctamente el nombre hebreo del Mesías, sino que vendrá para salvar a todos los que le esperan A ÉL, a la PERSONA del Hijo de Dios.

Por lo tanto, no nos dejemos engañar por estos modernos judaizantes “mesiánicos” y engañadores, los cuales se han inventado la falsa y estúpida doctrina de que para ser salvos tenemos que pronunciar correctamente el nombre hebreo del Mesías, ¡¡un nombre hebreo que ni ellos mismos se ponen de acuerdo de cual era!!

Si según esos judaizantes fanáticos que se hacen pasar por mesiánicos la salvación depende de pronunciar correctamente el nombre hebreo del Mesías, ¿qué sucederá entonces con todos los millones de cristianos y mesiánicos que han utilizado y utilizan las otras pronunciaciones?, ¿se irán -según esos judaizantes- al lago de fuego por no haber utilizado la pronunciación hebrea correcta?

En una habitación cerrada yo metería juntos a un grupo de judaizantes fanáticos y embusteros, para que cada uno de ellos le dijera al otro lo siguiente:

“¡YAHUSHUA es la verdadera pronunciación hebrea del nombre del Mesías, y si no utilizan esta pronunciación, no se salvarán!”.

“¡No, no, la pronunciación hebrea verdadera es YESHÚA, y si no utilizan esta pronunciación, no se salvarán!”.

“¡De ninguna manera, la verdadera pronunciación hebrea del nombre del Mesías es YAHSHUA, y si no utilizan esta pronunciación, no se salvarán!”.

“¡De eso nada, la verdadera pronunciación hebrea del nombre el Mesías es YAOHUSHUA, y si no utilizan esta pronunciación, no se salvarán!”.

“¡Pues de ninguna manera, la verdadera pronunciación del nombre del Mesías hebrea es YAHOSHUA!, y si no utilizan esta pronunciación, no se salvarán!”.

Luego entra el otro fanático sectario del Perú, y él dice a todos los demás judaizantes que mienten, que él ha descubierto en el año 1984 que la verdadera pronunciación hebrea del nombre del Mesías es ISIVA, y que si no lo llaman así se van a condenar, menos él, que es el único que se va a salvar.

Posiblemente al final todos esos embusteros judaizantes y fanáticos se liarían a mamporros unos con otros y diciendo el uno al otro que se van a condenar por no pronunciar correctamente el nombre hebreo del Mesías.

Conclusión:

¿CUAL ES LA VERDADERA PRONUNCIACIÓN HEBREA DEL NOMBRE DEL MESÍAS?

¡¡NO LA CONOCEMOS!!

Lo que sí sabemos con toda certeza es que en el Nuevo Testamento los apóstoles utilizaron el nombre griego IESOUS para referirse al Mesías, y que esa es la transliteración griega del nombre hebreo del Mesías. Existen cientos de manuscritos griegos del Nuevo Testamento que lo demuestran. Del griego pasó al latín, Iesus, y del latín pasó al resto de lenguas, como el español, cuya pronunciación es Jesús.

¿Dice el Evangelio que nos salvaremos si pronunciamos correctamente el nombre hebreo del Mesías?, ¡de ninguna manera!. El Evangelio verdadero dice que seremos salvos si creemos en la PERSONA del Hijo de Dios y esperamos su futura manifestación o venida gloriosa (Jn.3:16, Heb.9:28). El nombre del Mesías es la PERSONA del Mesías, el Hijo de Dios. Nadie se salvará por pronunciar correctamente el nombre hebreo del Mesías, por la sencilla razón de que no conocemos cual era dicha pronunciación hebrea.

Dios ha permitido esto para enseñarnos que LA SALVACIÓN ETERNA NO DEPENDE DE PRONUNCIAR CORRECTAMENTE EL NOMBRE HEBREO DEL MESÍAS, SINO QUE DEPENDE DE CREER EN EL MESÍAS, EN LA PERSONA DEL MESÍAS, pues la expresión “en el nombre del Mesías”, o “en mi nombre”, significa BAJO LA AUTORIDAD DEL MESÍAS, la PERSONA del Mesías.

Tito Martínez