¡Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas!

“Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas; porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus iniquidades.”

Apocalipsis 18:4-5