LOS JUDÍOS MIENTEN SOBRE ISAIAS 52 Y 53

¿Cómo responder a los judíos anticristos?

Seguidamente vamos a aprender a predicar el Evangelio a los judíos.

La mayoría de los judíos niegan que Jesús sea el Mesías de Israel. Ellos dicen que Jesús no podía ser el Mesías porque él no cumplió las profecías de la Biblia referentes al Mesías.

Seguidamente usted va a aprender a responder a los falsos argumentos de esos judíos y a predicarles el Evangelio. Lo vamos a hacer de la forma más sencilla y breve, para que esto quede bien claro, y para ello nos vamos a ir en primer lugar al libro del profeta Isaías, el cual forma parte del Tanak, es decir, del Antiguo testamento, en el cual sí que creen los judíos.

ISAÍAS 53 HABLA DEL MESÍAS JESÚS

Isaías 53 es el pasaje más importante para poder predicar el mensaje de salvación (el Evangelio) a los judíos. Observe como Felipe utilizó precisamente esa profecía de Isaías 53 para predicar el Evangelio a un etiope judío (Hech.8:26-40). Pues eso mismo es lo que usted va a aprender a hacer ahora. De la misma manera que hizo Felipe, es lo que nosotros hemos de hacer cuando hablamos de Jesucristo a los judíos. Vamos por tanto a estudiar la profecía de Isaías 53, que dice lo siguiente:

Isa 53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de IEVE?

Isa 53:2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

Isa 53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

Isa 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Isa 53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Isa 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas IEVE cargó en él el pecado de todos nosotros.

Isa 53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Isa 53:8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

Isa 53:9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

Isa 53:10 Con todo eso, IEVE quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de IEVE será en su mano prosperada.

Isa 53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

Isa 53:12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

¿Cuál es la interpretación que los judíos dan de Isaías 53?

Los rabinos judíos dicen que esa profecía no se refiere al Mesías, sino a la nación de Israel. Pues bien, en este apartado usted va a aprender a refutar la gran mentira que esos rabinos judíos enseñan.

Es absolutamente imposible que esa profecía de Isaías 53 se refiera a la nación de Israel, y cualquier judío que lea esto se dará cuenta si pone un poco de atención y es una persona que busca la verdad.

Si usted quiere demostrar a los judíos que ese siervo sufriente de Isaías 53 es el Mesías, y que ese Mesías es Jesús, ha de hacer lo siguiente:

1- La profecía del Mesías sufriente realmente no comienza en Isaías 53, sino en Isaías 52, concretamente a partir del verso 12, y que dice lo siguiente:

Isa 52:13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

Isa 52:14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,

Isa 52:15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Como puede ver, es el propio Dios de Israel quien estaba hablando en esa profecía. En ella Dios habla de un siervo suyo muy especial, el cual sería engrandecido y exaltado y puesto muy en alto. Esto es muy importante que lo entienda, ¡Dios mencionó a un siervo suyo que sufriría y moriría por los pecados o iniquidades de la nación de Israel!, su rostro sería desfigurado por los golpes, pero después del sufrimiento y la muerte de este siervo Dios lo engrandecería y exaltaría y sería puesto muy en alto, o dicho en otras palabras, después de su muerte ese siervo de Dios tan especial sería glorificado por Dios y exaltado hasta lo máximo. Los reyes de la tierra se someterán a este siervo Dios que murió por los pecados de la nación de Israel, es decir, que este siervo de Dios tan especial será quien gobernará a las naciones en el futuro, ¡¡él es el Mesías de Israel!!.

Ahora bien, los falsos rabinos judíos salen con el cuento falso de que dicho siervo de Dios se refiere únicamente a la nación Israel, porque en el siguiente pasaje de Isaías se dice que Israel es siervo de Dios:

Isa 41:8 Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.

Isa 41:9 Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.

Observe como Dios dijo que Israel era su siervo, y entonces esos falsos rabinos judíos sacan la conclusión estúpida de que el siervo de Dios de Isaías 52 y 53 se refiere por tanto a la nación de Israel, pero ese argumento judío es de lo más falso e idiota, porque resulta que Dios también llamó “su siervo” no solo a Israel, sino también a Eliaquim:

Isa 22:20 En aquel día llamaré a mi siervo Eliaquim hijo de Hilcías.

A Abraham también Dios le llamó “mi siervo” (Gen.26:24).

A Moisés Dios también le llamó “mi siervo” (Num.12:7).

A Caleb también Dios lo llamó “mi siervo” (Num.14:24).

Al rey David Dios también lo llamó “mi siervo” (1Re.11:32).

Y así podría dar muchos ejemplos más donde Dios llamó “mi siervo” a otros muchos personajes bíblicos. Por lo tanto, ese argumento judío de que el siervo de Dios mencionado en Isaías 52 y 53 es la nación de Israel es un argumento de lo más falso y entupido, ya que siguiendo esa misma lógica falsa judía, entonces ese siervo de Dios de Isaías 52 y 53 también podría decir que es Eliaquim, o Caleb, o David, o Moisés, etc, lo cual sería completamente falso y entupido, ya que NINGUNO DE ESOS PERSONAJES BIBLICOS CUMPLIÓ LO QUE SE DICE EN ISAÍAS 52 Y 53.

La nación de Israel de ninguna manera cumplió esa gran profecía de Isaías 52 y 53. Decir que ese siervo de Dios de Isaías 52 y 53 es la nación de Israel es una de las cosas más falsas e idiotas que los tipos más mentirosos se puedan inventar.

Se puede demostrar muy fácilmente que ese siervo sufriente de Dios mencionado en Isaías 52 y 53 no es la nación de Israel, sino solamente un siervo de Dios que vivió en Israel hace casi 2000 años, y que además es el verdadero Mesías de Israel, y cuyo nombre es YESHUA, o transliterado al español JESÚS, el cual murió por las iniquidades o pecados de Israel y luego Dios el Padre le resucitó al tercer día y le exaltó hasta lo máximo, sentándolo a su derecha en su trono celestial, y que al final de los tiempos regresará del cielo con gran poder y gloria para gobernar a todas las naciones con “vara de hierro”, es decir, con justicia y sabiduría.

Es absolutamente imposible que ese siervo de Dios de Isaías 52 y 53 sea la nación de Israel, y es imposible por las siguientes razones:

a) En Isaías 52:14 leemos que ese siervo de Dios sería desfigurado su rostro, es decir, se está refiriendo a un solo ser humano, el pasaje habla en singular, no se refiere de ninguna manera a toda una nación como la de Israel, sino a una sola persona, que como veremos, se refiere al Mesías.

b) En Isaías 53:3 se le llama al siervo de Dios “varón de dolores”, indicando así por tanto que se refiere a un VARÓN, de ninguna manera se refiere a la nación de Israel. Además, observe que ese mismo versículo dice bien claro que la nación de Israel escondió de él el rostro, es decir, LA NACION DE ISRAEL RECHAZARIA A ESTE SIERVO DE DIOS, ¿lo entienden, señores judíos?, ¡¡la nación de Israel rechazaría a este siervo de Dios!!, entonces les pregunto: ¿como ese siervo de Dios va a ser la nación de Israel?, ¡es imposible!, ustedes, rabinos judíos, son unos falsarios, unos descerebrados y unos mentirosos. Si el pueblo de ustedes, Israel, rechazó a ese siervo de Dios, entonces no me vengan ustedes mintiendo como hijos del diablo diciendo que dicho siervo de Dios es la nación de Israel. Ustedes no estimaron a este varón enviado por Dios, y el cual es el verdadero Mesías de Israel, sino que le condenaron a muerte, fueron los pecados de ustedes los israelitas los que mataron al Mesías (Is.53:8).

c) En Isaías 53:4-5 leemos que este siervo de Dios moriría por las iniquidades o pecados de Israel, y por sus llagas esa nación sería curada del pecado, y no me vengan ustedes, rabinos judíos, diciendo la imbecilidad de que el pueblo judío cumple esa profecía, ya que el pueblo judío jamás ha muerto por nuestros pecados, ni por las llagas de los judíos somos nosotros curados. Solo ha existido un judío en toda la Historia que sí murió por los pecados de Israel y luego fue exaltado por Dios, y este varón de Dios era y es JESUCRISTO, al cual ustedes llaman Yeshua.

d) En Isaías 53:6 leemos que la nación de Israel se descarriaron como ovejas, pero IEVE cargó en su siervo los pecados de la nación de Israel. ¿Lo entienden, falsos rabinos?, el pasaje claramente diferencia a la nación de Israel, del siervo de Dios, por lo tanto, dejen ustedes de mentir de forma espantosa, diciendo que dicho siervo de Dios es la nación de Israel. ¿Cómo la nación de Israel llevaría los pecados de la nación de Israel?, ¡¡no me sean ustedes imbéciles, rabinos judíos!!

e) En Isaías 53:7 leemos que este siervo de Dios fue afligido y no abrió su boca, sino que como cordero fue llevado al matadero, profecia que solo JESUCRISTO cumplió, ya que él fue afligido, enmudeció delante de sus acusadores judíos, y al final como cordero fue llevado al matadero, pues fue clavado en un madero, como sacrificio perfecto, ¡¡Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!!, pero la nación de Israel no es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

f) En Isaías 53:8 leemos que este siervo de Dios por la rebelión del pueblo de Israel fue herido. Por lo tanto, falsos rabinos judíos, es IMPOSIBLE que este siervo de Dios sea el pueblo de Israel, ¡¡ya que el pueblo de Israel no fue herido por el pueblo de Israel!!. Sin embargo, el Mesías Jesús sí que fue herido por el pueblo de Israel, le condenaron a muerte y le mataron, pero Dios le resucitó al tercer día, como les demostraré a los judíos más adelante.

g) En Isaías 53:9 leemos que este siervo de Dios sería muerto, y que su sepultura sería dispuesta con los impíos, sin embargo, con los ricos sería en su muerte, pero no solo eso, este mismo pasaje dice que este siervo de Dios NUNCA HIZO MALDAD Y JAMÁS FUE HALLADO ENGAÑO EN SU BOCA. Ahora bien, ¿la nación de Israel cumple esa profecía?, ¡¡pues claro que no!!, solo un idiota elevado a la décima potencia podría decir que esa profecía la cumple la nación de Israel, por la sencilla razón de que la nación de Israel ha cometido muchas maldades en su historia, y los judíos han engañado y engañan a millones de personas, por lo tanto, este siervo de Dios de ninguna manera puede ser Israel. Dicho siervo de Dios encaja perfectamente con un judío de hace casi 2000 años llamado Yeshua, JESUCRISTO, ya que este Varón de Dios jamás hizo maldad, y jamás fue hallado engaño en su boca. Pero no solo eso, resulta que los líderes religiosos judíos establecieron que el cuerpo muerto de Jesús fuera arrojado a la fosa de los criminales, de los impíos, pero, tal como dice la profecía, con los ricos fue en su muerte, ya que un judío rico, llamado José de Arimatea, recogió el cuerpo muerto de Jesús y lo sepultó en su propio sepulcro escavado en la roca (Mt.27:57-60).

h) En Isaías 53:10 leemos que Dios quiso que este siervo suyo sufriera y muriera por los pecados de Israel, para de esta manera expiar o borrar los pecados de esa nación. Esto de ninguna manera encaja con la nación de Israel, ya que ellos no murieron para expiar nuestros pecados, sin embargo, Jesús, el cordero de Dios, sí que murió por los pecados o iniquidades de Israel, para que así puedan ser expiados, borrados. Este verso 10 también dice que dicho siervo de Dios tendría linaje, es decir, hijos, y que además dicho siervo de Dios vivirá para siempre, por largos días.

Ahora observe atentamente, Jesús sí que tenía y tiene muchos hijos, y estos hijos son hijos espirituales, por eso es que Jesús llamó a sus discípulos “hijitos”

Jua 13:33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.

Jua 21:5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

Por lo tanto, Jesús también cumple perfectamente lo que dice el verso 10, él tiene linaje, hijos.

Y ahora observe un detalle tremendamente importante. Este verso 10 afirma también que este siervo de Dios VIVIRÁ PARA SIEMPRE, POR LARGOS DÍAS. Ahora bien, si Isaías 52 y 53 dice bien clarito que este siervo de Dios sufriría y moriría por los pecados o iniquidades de Israel, ahora bien, ¿cómo es posible que este siervo de Dios pueda vivir por largos días DESPUÉS de que él sufriera y muriera por los pecados de Israel?, piense bien en esta pregunta. La profecía de Isaías 52-53 enseña que este siervo de Dios sería muerto por los pecados de Israel, y es DESPUÉS de esta muerte del siervo de Dios cuando él viviría por siempre, por largos días, ¿y como es posible esto?, pues sencillamente por la RESURRECCIÓN de este siervo de Dios. Esta gran profecía de Isaías 52 y 53 no solo habla de la muerte del Mesías por los pecados de Israel, sino también de su resurrección, para que así él pueda vivir para siempre, por largos días. Este es un importantísimo detalle que millones de personas han pasado por alto, o no se han dado cuenta de él.

Y la pregunta lógica es: ¿qué siervo de Dios fue muerto por los pecados de Israel y resucitó después?, solo hubo uno: el Mesías de Israel, JESUCRISTO, el cual murió por las iniquidades de Israel, y luego el Dios supremo, el Padre celestial, le resucitó al tercer día, y cuando llegue el momento establecido por Dios este Mesías de Israel regresará del cielo para gobernar a todas las naciones con vara de hierro y con justicia (Mt.25:31-46, Ap.19:11-21). Obviamente la nación de Israel no murió por los pecados de Israel, ni resucitó después. Repito, decir que ese siervo de Dios se refiere la nación de Israel es una de las mayores mentiras del diablo, ya que la profecía de Isaías dice que este siervo de Dios jamás haría maldad, ni sería hallado engaño en su boca, pero la nación de Israel está llena de maldades y engaños, de modo que no nos venga ningún falso rabino judío descerebrado con ese cuento estúpido de que este siervo de Dios es Israel. Con todos estos argumentos verdaderos taparemos la boca de todos esos falsos rabinos judíos que niegan que Jesús sea el Mesías.

i) En Isaías 53:11 leemos que por medio de ese sacrificio del siervo de Dios, muchos serán justificados. De ninguna manera esta profecía la cumple la nació nde Israel, pero sí que la cumplió Jesucristo, ya que por medio de su sacrificio en el madero somos justificados por medio de la fe:

Rom 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

Rom 5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

j) En Isaías 53:12 leemos que este siervo de Dios llevaría el pecado de muchos y además oraría por los transgresores, es decir, por los malvados. Esta profecía por supuesto jamás la ha cumplido la nación de Israel, pero el Mesías Jesús sí la cumplió perfectamente al pie de la letra, ya que Jesús llevó el pecado de muchos en su cuerpo:

1Pe 2:24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

¿Oró Jesús por los transgresores?, ¡por supuesto que sí!, Jesús oró al Padre por esos transgresores o malvados que le condenaron a muerte y le clavaron en el madero:

Luc 23:33 Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

Luc 23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.

En fin, como puede ver, el siervo de Dios de Isaías 52 y 53 es solamente el Señor Jesucristo, el Mesías de Israel, el cual murió por los pecados de Israel, y luego Dios le resucitó al tercer día. No se deje engañar por esos rabinos falsos judíos que enseñan la gran mentira de que este siervo de Dios no es Jesús, sino la nación de Israel.

Ya he demostrado de la forma más clara como es totalmente imposible que este siervo de Dios sea Israel. Cualquier judío que lea esto, y que realmente ame la verdad y sea sincero, no tendrá más remedio que arrepentirse de sus pecados y confesar que realmente Jesús es el verdadero y único Mesías de Israel que murió y resucitó al tercer día.

Acá tenéis, hermanos y hermanas en la fe, el manual perfecto para poder responder a los argumentos falsos dados por muchos rabinos judíos, y de esta manera aprenderéis a anunciarles el verdadero Evangelio de salvación. De la misma manera que Felipe también utilizó esta porción bíblica del libro de Isaías para predicar sobre Cristo al judío etiope, lo mismo podemos hacer nosotros cuando hablamos de Jesús a los judíos que niegan que él sea el Mesías.

Tito Martínez