MOISÉS VIO EL ROSTRO DE CRISTO

Estimados hermanos del santo foro:

Moisés, cuando vio al Señor IEVE (que era Cristo) no cayó al suelo como muerto, por la sencilla razón de que en ese momento Cristo no le mostró su rostro glorioso, sino que le vio en carne y hueso, IEVE se apareció a Moisés como si fuera un ser humano normal, hablando con él cara a cara, como cualquiera habla a su amigo. Fue después cuando Cristo resplandeció, es decir, le mostró su gloria, y entonces Moisés ya no pudo ver el rostro glorioso de Cristo, pero sí que pudo ver su espalda. Vamos a leer el pasaje despacito:
 

Éxo 33:11  Y hablaba IEVE a Moisés cara a cara,  como habla cualquiera a su compañero.  Y él volvía al campamento;  pero el joven Josué hijo de Nun,  su servidor,  nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.
Éxo 33:12  Y dijo Moisés a IEVE:  Mira,  tú me dices a mí:  Saca este pueblo;  y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo.  Sin embargo,  tú dices:  Yo te he conocido por tu nombre,  y has hallado también gracia en mis ojos.
Éxo 33:13  Ahora,  pues,  si he hallado gracia en tus ojos,  te ruego que me muestres ahora tu camino,  para que te conozca,  y halle gracia en tus ojos;  y mira que esta gente es pueblo tuyo.
Éxo 33:14  Y él dijo:  Mi presencia irá contigo,  y te daré descanso.
Éxo 33:15  Y Moisés respondió:  Si tu presencia no ha de ir conmigo,  no nos saques de aquí.
Éxo 33:16  ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos,  yo y tu pueblo,  sino en que tú andes con nosotros,  y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?
Éxo 33:17  Y IEVE dijo a Moisés:  También haré esto que has dicho,  por cuanto has hallado gracia en mis ojos,  y te he conocido por tu nombre.
Éxo 33:18  El entonces dijo:  Te ruego que me muestres tu gloria.
Éxo 33:19  Y le respondió:  Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro,  y proclamaré el nombre de IEVE delante de ti;  y tendré misericordia del que tendré misericordia,  y seré clemente para con el que seré clemente.
Éxo 33:20  Dijo más:  No podrás ver mi rostro;  porque no me verá hombre,  y vivirá.
Éxo 33:21  Y dijo aún IEVE:  He aquí un lugar junto a mí,  y tú estarás sobre la peña;
Éxo 33:22  y cuando pase mi gloria,  yo te pondré en una hendidura de la peña,  y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.
Éxo 33:23  Después apartaré mi mano,  y verás mis espaldas;  mas no se verá mi rostro.
 
Si lees atentamente, en el verso 11 se dice bien claro que IEVE hablaba con Moisés CARA A CARA, como cualquiera habla con su compañero, es decir, se veían el rostro el uno al otro. Pero después, en el verso 18, Moisés le rogó a IEVE (Cristo) que le mostrara su GLORIA, es decir, su resplandor divino, y es entonces cuando IEVE le dice a Moisés que no podrá ver su rostro y seguir vivo, PERO SU ROSTRO GLORIOSO, Moisés vio el rostro de IEVE ANTES DE QUE LE MOSTRARA SU GLORIA, pero después, cuando le mostró su gloria o replandor, Moisés ya no pudo ver el rostro glorioso del Señor, pero sí que pudo ver su espalda, tal como leemos en el verso 23.

Este asunto lo explico más extensamente en mi libro PDF Las 21 tesis de la verdadera doctrina cristiana.

Gracia y paz

Tito Martínez