Jesucristo es Lucifer

Por: Tito Martínez

JESUCRISTO ES LA LUZ Y TRAJO LA LUZ AL MUNDO

Lo que usted va a conocer a continuación es una de las más sublimes y hermosas verdades bíblicas referentes a Jesucristo, el Hijo de Dios, y consiste en conocer a Jesús como el verdadero Lucifer o Lucero (que es lo mismo), el que trajo la luz al mundo, porque él mismo es la luz:

Jua 3:19  Y esta es la condenación:  que la luz vino al mundo,  y los hombres amaron más las tinieblas que la luz,  porque sus obras eran malas.

Jua 3:20  Porque todo aquel que hace lo malo,  aborrece la luz y no viene a la luz,  para que sus obras no sean reprendidas.

Jua 8:12  Otra vez Jesús les habló,  diciendo:  Yo soy la luz del mundo;  el que me sigue,  no andará en tinieblas,  sino que tendrá la luz de la vida.

Jua 12:46  Yo,  la luz,  he venido al mundo,  para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.

La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero. Ap.21:23.

Observe ese último texto del Apocalipsis, pues menciona la gloria o luz de Dios el Padre, ¡¡y Jesús (el Cordero) es la LÁMPARA de esa luz de Dios!!, es decir, Jesús es el que lleva o porta esa luz de Dios, ¡y resulta que Lucifer significa “EL QUE LLEVA LA LUZ”, el “portador de la luz”, por lo tanto, ese pasaje del Apocalipsis enseña muy claramente que Jesús es el verdadero Lucifer, el portador de la Luz de Dios. Los que niegan esto sencillamente no creen en la palabra de Dios.

Si hay una doctrina satánica absolutamente que se ha grabado a fuego en las mentes de más del 90% de los que dicen ser “cristianos” es esa doctrina asquerosa y perversa de que Lucifer es uno de los nombres de Satanás. Basta que usted mismo pregunte a cualquier miembro de alguna iglesia del sistema iglesiero apostata, el SIA, quien es Lucifer, y más del 90% le responderá que es Satanás, el diablo, pero si luego usted le pregunta cual es el significado de la palabra “Lucifer”, esos mismos religiosos del SIA le dirán que Lucifer significa Satanás, y solo unos pocos le dirán que esa palabra significa “el que lleva la luz”, o “el portador de la luz”, ya que ese es el verdadero significado de esa palabra.

La ignorancia que el sistema iglesiero apostata, el SIA, tiene desde hace muchos siglos sobre este asunto de Lucifer es absolutamente espantosa y demencial, hasta tal punto de que si un cristiano bíblico dice que Jesús es Lucifer, o que los verdaderos cristianos somos seguidores de Lucifer, automáticamente todos esos santurrones hipócritas del SIA se espantarán, le insultarán, le despreciarán, y le acusarán falsamente de que usted es un satanista, un seguidor y adorador de Satanás, ¡¡cuando resulta que Lucifer es todo lo contrario a Satanás!!, pues Lucifer lleva la luz y la verdad de Dios a otros, y Satanás solo lleva la mentira y las tinieblas espirituales.

Hagámonos esta pregunta: ¿Satanás lleva la luz al mundo?, obviamente cualquier cristiano con un mínimo de cerebro le dirá que no, que el diablo no lleva la luz a nadie, sino solo las tinieblas. Ciertamente el apóstol Pablo dijo que Satanás se DISFRAZA como ÁNGEL DE LUZ (2Co.11:14), pero una cosa es disfrazarse de algo, y otra muy diferente es ser ese algo. Yo me puedo disfrazar de bombero, pero yo no soy un bombero. De igual manera Satanás se DISFRAZA como ángel de luz, es decir, ¡¡se disfraza de Lucero o Lucifer, pero él no es el verdadero Lucifer!!, sino una imitación perversa y grotesca del verdadero Lucifer, que es Jesucristo, como veremos en este estudio.

Por lo tanto, si Satanás no lleva la luz a nadie, ¿entonces por qué en el maldito sistema iglesiero apostata le llaman LUCIFER?,esta pregunta ellos jamás se la van a responder a usted a la luz de la Biblia. Ellos le contarán la fábula estúpida, antibíblica y mentirosa de que Satanás sí que fue un Querubín bueno lleno de luz que vivió en el cielo, y que un día quiso destronar en el cielo al Dios supremo, el Padre, y que entonces se convirtió en Satanás, pero como veremos en este documento, esa doctrina o creencia es una de las mayores fábulas mentirosas y estúpidas de toda la Historia de la Humanidad, ya que es absolutamente IMPOSIBLE destronar al Creador del Universo, el Padre celestial. ¿Cómo un angelito o querubín creado por Dios iba a ser tan imbécil y descerebrado de creer que podía quitar el poder al Dios supremo, el Padre?, esa patraña jamás la enseña la Biblia, sino que es una estúpida fábula mentirosa inventada hace muchos siglos por los apostatas de la fe, y que se extendió por todas las iglesias falsas del mundo.

Fue el mismísimo padre de la mentira, el diablo, quien ha metido desde hace siglos en las mentes de millones de personas ignorantes ese cuento mentiroso y perverso de que Satanás es Lucifer, y que él quiso destronar a Dios en el cielo. Esta fábula asquerosa y estúpida es la que enseñan los apostatas del SIA, tales como los católicos, evangélicos, pentecostales, mormones, testigos de Jehová, adventistas del séptimo día, etc. Esta, amigo mío, es la única doctrina diabólica y falsa que tienen en común TODAS esas religiones falsas del SIA que he mencionado. Todos los miembros de esas iglesias falsas le dirán ese cuento estúpido y falso de que Lucifer es Satanás, y de que él fue un ángel bueno lleno de luz que quiso destronar al Creador del Universo y se convirtió en Satanás, sin embargo, en este documento que usted está leyendo va a conocer toda la verdad sobre este asunto, y conocerá al verdadero portador de la Luz, al verdadero Lucifer, que es Jesucristo, el Hijo de Dios.

SIGNIFICADO DE “LUCIFER” 

La palabra hebrea traducida por “Lucero” es helel, que significa “resplandecer”, “llevar la luz” o “alumbrar”. La palabra griega traducida por Lucero es fosfóros, y significa exactamente lo mismo que la palabra hebrea helel.

La palabra griega fosfóros corresponde a la 5459 de la Concordancia de Strong:

G5459

 φωσφόρος fosfóros; de G5457 y G5342; que lleva luz («fósforo»), i.e. (espec.) la estrella de la mañana (fig.):-lucero de la mañana.

Ahora bien, resulta que en el siglo 5 un tal Jerónimo, que fue uno de los padres fundadores de la iglesia católica romana, en su traducción de la Biblia conocida como la Vulgata Latina, transliteró la palabra Lucero (fósforos en griego) al idioma latino, y que se lee LUCIFER, es decir, ¡¡LUCERO Y LUCIFER SIGNIFICAN EXACTAMENTE LO MISMO: EL PORTADOR DE LA LUZ!!.

La palabra “Lucero” (Lucifer) sí que aparece en la Biblia, por ejemplo aparece en los siguientes pasajes: Isaias 14:12, 2Pedro 1:19, Apocalipsis 2:28, 22:16.

Ahora bien, cuando la Biblia menciona a Lucero o Lucifer, ¿a quien se refiere?, ¿se refiere a Satanás?, ¡¡jamás!!, en ninguna parte de la Biblia Satanás es llamado Lucero o Lucifer.

En el pasaje de Isaías 14, que estudiaremos seguidamente, cuando se habla de Lucero o Lucifer se refiere solamente AL REY DE BABILONIA, no a Satanás, y en los pasajes de 2 Pedro 1;19 y Apocalipsis 2:28, 22:16 ¿sabe usted a quien se le llama Lucero o Lucifer?, ¡a JESUCRISTO!, el verdadero Lucero o portador de la luz de Dios. Esto es lo que dijo Jesús de sí mismo:

Apo 22:16 Yo, Jesús, he enviado a mi Ángel para daros testimonio de lo referente a las Iglesias. Yo soy el Retoño y el descendiente de David, el Lucero radiante del alba.» (Biblia de Jerusalén).

Como puede ver, Jesús se llamó a sí mismo Lucifer (Lucero). Aquellos que niegan que Jesús es Lucifer sencillamente no creen en Jesús, sino que le están llamando mentiroso.

Y el propio apóstol Pedro enseñó lo mismo, diciendo que Jesús es el Lucero o Lucifer de la mañana:

2Pe 1:19 Y así se nos hace más firme la palabra de los profetas, a la cual hacéis bien en prestar atención, como a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte el día y se levante en vuestros corazones el lucero de la mañana.

El Lucero (Lucifer) de la mañana es Jesús, no Satanás. Fue el mismísimo diablo quien se apropió de ese glorioso nombre de Lucifer, por la sencilla razón de que él se DISFRAZA como ángel de luz, es decir, se disfraza como Lucifer, como portador de la luz, para poder engañar al mundo entero (2Co.11:14, Ap.12:9), y esta asquerosa mentira satánica de que Lucifer es Satanás es la que ha engañado a millones de ignorantes santurrones del SIA.

Isaías 14 es uno de los pasajes de la Biblia más pervertidos por el sistema iglesiero apostata, el SIA. Es en ese pasaje donde pretenden basar esa fábula mentirosa de que Lucifer o Lucero es Satanás, pero esta gran mentira es la que vamos a desenmascarar en el siguiente apartado.

EL LUCERO DE ISAÍAS 14 ERA EL REY DE BABILONIA 

Cuando un santurrón iglesiero del SIA lee Isaías 14:12 cree que ese personaje llamado Lucero (Lucifer) es Satanás, sin embargo, lo que está haciendo es pervertir ese pasaje bíblico al sacarlo completamente fuera de su contexto. ¿Quién es ese Lucero o Lucifer mencionado en ese pasaje bíblico?, pues vamos a saberlo leyendo el contexto, concretamente el verso 4:

Isa 14:4  pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia,  y dirás:   ¡Cómo paró el opresor,  cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!

Vamos a leer el pasaje completo de Isaías 14, y seguidamente haremos una sana exégesis de ese texto, para que usted vea como el sistema iglesiero apostata miente cuando enseña que ese texto habla de Satanás:

Isa 14:4  pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia,  y dirás:   ¡Cómo paró el opresor,  cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!

Isa 14:5  Quebrantó IEVE el báculo de los impíos,  el cetro de los señores;

Isa 14:6  el que hería a los pueblos con furor,  con llaga permanente,  el que se enseñoreaba de las naciones con ira,  y las perseguía con crueldad.

Isa 14:7  Toda la tierra está en reposo y en paz;  se cantaron alabanzas.

Isa 14:8  Aun los cipreses se regocijaron a causa de ti,  y los cedros del Líbano,  diciendo:  Desde que tú pereciste,  no ha subido cortador contra nosotros.

Isa 14:9  El Seol abajo se espantó de ti;  despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte,  hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra,  a todos los reyes de las naciones.

Isa 14:10  Todos ellos darán voces,  y te dirán:   ¿Tú también te debilitaste como nosotros,  y llegaste a ser como nosotros?

Isa 14:11  Descendió al Seol tu soberbia,  y el sonido de tus arpas;  gusanos serán tu cama,  y gusanos te cubrirán.

Isa 14:12   ¡Cómo caíste del cielo,  oh Lucero,  hijo de la mañana!  Cortado fuiste por tierra,  tú que debilitabas a las naciones.

Isa 14:13  Tú que decías en tu corazón:  Subiré al cielo;  en lo alto,  junto a las estrellas de Dios,  levantaré mi trono,  y en el monte del testimonio me sentaré,  a los lados del norte;

Isa 14:14  sobre las alturas de las nubes subiré,  y seré semejante al Altísimo.

Isa 14:15  Mas tú derribado eres hasta el Seol,  a los lados del abismo.

Isa 14:16  Se inclinarán hacia ti los que te vean,  te contemplarán,  diciendo:   ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra,  que trastornaba los reinos;

Isa 14:17  que puso el mundo como un desierto,  que asoló sus ciudades,  que a sus presos nunca abrió la cárcel?

Isa 14:18  Todos los reyes de las naciones,  todos ellos yacen con honra cada uno en su morada;

Isa 14:19  pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable,  como vestido de muertos pasados a espada,  que descendieron al fondo de la sepultura;  como cuerpo muerto hollado.

Como puede ver, el pasaje no habla de Satanás por ninguna parte, sino del malvado y arrogante rey de Babilonia. Los que dicen que ese pasaje habla de Satanás sencillamente o no saben nada de la Biblia, o son unos embusteros patológicos que no saben ni leer.

Observe como el verso 11 dice que los gusanos de la putrefacción serían la cama de este malvado rey, es decir, que él moriría y se pudriría en la tierra, siendo comido por los gusanos, indicando así que se trata de un hombre, no de Satanás, pero es que además el verso 16 dice bien claro que él era un hombre, un varón que hacía temblar la tierra a causa de su maldad y crueldad. Satanás no es un varón que murió y fue sepultado. Además el pasaje está hablando en tiempo pasado, de la muerte de ese malvado rey de Babilonia, lo que demuestra que es totalmente imposible que se refiera a Satanás.

Ahora veamos cual es el significado de los versos 12 al 14.

A ese rey de Babilonia se le describe como caído del cielo, y se le llamaba Lucero, es decir, Lucifer, el portador de la luz. Esto lo que indica es la arrogancia y vanagloria de ese malvado rey, el cual pretendía llevar la luz a otros. Caer del cielo indica que su gloria y poder sería derribado y moriría. La misma figura poética es la que utilizó Jesús cuando predijo la caída del cielo de la ciudad de Capernaúm:

Mat 11:23  Y tú,  Capernaum,  que eres levantada hasta el cielo,  hasta el Hades serás abatida;  porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti,  habría permanecido hasta el día de hoy.

La ciudad de Capernaum se levantaba hacia el cielo, indicando así la arrogancia de esa ciudad, pero sería hundida hasta el sepulcro, el hades. Lo mismo sucedió con el rey de Babilonia, él se alzaba hasta el cielo en su arrogancia, él se hacía llamar el Lucero, el portador de la luz, pero sería arrojado desde el cielo, abatido, muerto y devorado por los gusanos de la putrefacción. ¡¡El pasaje no habla por ninguna parte de un ángel bueno que luego se convirtiera en Satanás!!, sino que se refiere solamente a un varón arrogante y malvado, y que era el rey de Babilonia.

Este malvado rey de Babilonia pretendía subir al cielo para parecerse a los ángeles de Dios, y esos ángeles de Dios son llamados en la Biblia estrellas del cielo, por lo tanto, ese perverso rey de Babilonia quería asemejarse a esos ángeles celestiales de Dios.

Ese malvado rey de Babilonia planeó poner su trono o centro de poder en el monte del testimonio, es decir, el monte santo, a los lados del norte, como dice el verso 13. Pues bien, veamos a que se refiere esa expresión:

Sal 48:1  Grande es IEVE, y digno de ser en gran manera alabado, en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.

Sal 48:2  Hermosa provincia,  el gozo de toda la tierra, es el monte de Sion,  a los lados del norte, la ciudad del gran Rey.

Más claro no puede ser, el monte santo, a los lados del norte, no se refiere para nada al cielo, sino a JERUSALEN, el monte Sión. Ese rey de Babilonia sencillamente planeó apoderarse de Jerusalén para poner ahí su centro de poder, su trono, y de esta manera él pretendía ser semejante al Altísimo en poder. Observe que el texto no dice que él quiso destronar al Dios Padre en el cielo, lo que dice es que él quería ser semejante o parecido al Altísimo, que es el Dios Padre, sin embargo, su arrogancia fue derribada, fue muerto y devorado por los gusanos de la putrefacción, tal como dice el pasaje. Por lo tanto, ese texto de Isaías 14 no habla de Satanás por ninguna parte. No dice en ninguna parte que el diablo sea Lucifer, simplemente habla de ese malvado rey de Babilonia, el cual quiso ser semejante en poder al Dios supremo, el Padre, el Altísimo, pero fue humillado, muerto y devorado por los gusanos de la putrefacción.

Por consiguiente, ha quedado suficientemente demostrado que Lucifer no es Satanás, sino el Señor Jesucristo, la luz del mundo, y el que lleva la luz al mundo, y por cierto, sus discípulos también somos pequeños luciferitos o lumbreras en este mundo de tinieblas, léalo:

Mat 5:14  Vosotros sois la luz (luceros) del mundo;  una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Flp 2:15  para que seáis irreprensibles y sencillos,  hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,  en medio de la cual resplandecéis como luminares (luceritos) en el mundo;

Ahí lo tiene, los verdaderos cristianos somos luminares o luceros en el mundo, somos la luz en un mundo repleto de tinieblas espirituales, somos pequeños luceritos o luciferinos, seguidores del gran y verdadero Lucifer que es el Señor Jesucristo, el Lucero (Lucifer) del alba que anuncia el amanecer de una maravillosa y futura nueva era (Ap.22:16).

A continuación vamos a estudiar el otro pasaje de la Biblia donde el sistema iglesiero apóstata basa la espantosa fábula mentirosa de que Satanás fue al principio un ángel de luz muy bueno que quiso destronar a Dios en el cielo.

EL PERSONAJE DE EZEQUIEL 28 ERA EL REY DE TIRO

Leamos el pasaje de Ezequiel:

Eze 28:1  Vino a mí palabra de IEVE,  diciendo:

Eze 28:2  Hijo de hombre,  di al príncipe de Tiro:  Así ha dicho IEVE el Señor:  Por cuanto se enalteció tu corazón,  y dijiste:  Yo soy un dios,  en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios),  y has puesto tu corazón como corazón de Dios;

Eze 28:3  he aquí que tú eres más sabio que Daniel;  no hay secreto que te sea oculto.

Eze 28:4  Con tu sabiduría y con tu prudencia has acumulado riquezas,  y has adquirido oro y plata en tus tesoros.

Eze 28:5  Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas;  y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón.

Eze 28:6  Por tanto,  así ha dicho IEVE el Señor:  Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios,

Eze 28:7  por tanto,  he aquí yo traigo sobre ti extranjeros,  los fuertes de las naciones,  que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría,  y mancharán tu esplendor.

Eze 28:8  Al sepulcro te harán descender,  y morirás con la muerte de los que mueren en medio de los mares.

Eze 28:9   ¿Hablarás delante del que te mate,  diciendo:  Yo soy Dios?  Tú,  hombre eres,  y no Dios,  en la mano de tu matador.

Eze 28:10  De muerte de incircuncisos morirás por mano de extranjeros;  porque yo he hablado,  dice IEVE el Señor.

Eze 28:11  Vino a mí palabra de IEVE,  diciendo:

Eze 28:12  Hijo de hombre,  levanta endechas sobre el rey de Tiro,  y dile:  Así ha dicho IEVE el Señor:  Tú eras el sello de la perfección,  lleno de sabiduría,  y acabado de hermosura.

Eze 28:13  En Edén,  en el huerto de Dios estuviste;  de toda piedra preciosa era tu vestidura;  de cornerina,  topacio,  jaspe,  crisólito,  berilo y ónice;  de zafiro,  carbunclo,  esmeralda y oro;  los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.

Eze 28:14  Tú,  querubín grande,  protector,  yo te puse en el santo monte de Dios,  allí estuviste;  en medio de las piedras de fuego te paseabas.

Eze 28:15  Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado,  hasta que se halló en ti maldad.

Eze 28:16  A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad,  y pecaste;  por lo que yo te eché del monte de Dios,  y te arrojé de entre las piedras del fuego,  oh querubín protector.

Eze 28:17  Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura,  corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor;  yo te arrojaré por tierra;  delante de los reyes te pondré para que miren en ti.

Eze 28:18  Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario;  yo,  pues,  saqué fuego de en medio de ti,  el cual te consumió,  y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.

Eze 28:19  Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti;  espanto serás,  y para siempre dejarás de ser.

Ese es el otro pasaje donde el sistema iglesiero apóstata pretende decirnos que se refiere a Satanás, pero la pregunta es: ¿se menciona a Satanás en ese pasaje?, ¡en ninguna parte!. ¿De quien está hablando entonces?, el pasaje lo dice bien claro, ¡del PRINCIPE DE TIRO, al cual se le llama seguidamente el REY DE TIRO (versos 2, 12). El príncipe de Tiro de ninguna manera era Satanás, acá el diablo no aparece por ninguna parte, es decir, el sistema religioso apóstata hace decir a la Biblia lo que no dice, sino lo que ellos quieren que diga, y eso se llama sencillamente falsificar la Palabra de Dios.

Observe que en los versos 2 y 9 dicen bien claro que él era un hombre, ¡pero Satanás no es un ser humano!, por lo tanto, el pasaje de Ezequiel 28 de ninguna manera se refiere a Satanás, sino a un ser humano, el príncipe o rey de la ciudad de Tiro, el cual se creía un dios..

El príncipe de Tiro se hizo muy rico, y esto hizo que se enalteciera su corazón (v.5).

Entonces otras naciones invadieron su reino, y matarían a este rey de Tiro (vers.7-10). Como puede ver, es mentira que ese pasaje se refiera a Satanás, porque Satanás jamás fue un hombre, ni fue invadido por otras naciones ni matado.

En el verso 12 al rey de Tiro se le llama “el sello de la perfección”, pero esa expresión de ninguna manera se refiere a Satanás, por la sencilla razón de que Jesús dijo que Satanás es asesino y mentiroso desde el principio (Jn.8:44), es decir, Satanás jamás fue bondadoso, él fue siempre un malvado y asesino. Por lo tanto, es absolutamente imposible que ese rey de Tiro se refiera a Satanás.

El rey de Tiro fue al principio perfecto en sus caminos, él era sabio y hermoso.

En el verso 13 se dice que ese rey de Tiro estuvo en Edén, en el huerto de Dios. Ahora bien, la palabra hebrea traducida por “Edén” es bodn, y esa palabra significa también “placer”, es decir, ese rey de Tiro disfrutó de los placeres del jardín de Dios. Observe que el texto biblico no dice que ese rey de Tiro estuviera en el Edén, sino que estuvo en Edén, es decir, en el placer del jardín de Dios, por lo tanto, ahí la palabra Edén no se refiere al lugar donde estuvieron Adán y Eva, sino que es un estado de placer. Ese rey de Tiro vivía en los mismos placeres del jardín del Edén. Las vestiduras del rey de Tiro estaban adornadas con piedras preciosas.

En el verso 14 al rey de Tiro se le llama querubín grande, en hebreo keruv, que significa protector, es decir, ese rey de Tiro era un protector de su país. ¡En ninguna parte de ese pasaje de Ezequiel se dice que Satanás fuera un querubín!, el pasaje solamente está hablando del rey de Tiro, no del diablo.

Ese rey de Tiro fue puesto en el monte de Dios y en medio de piedras de fuego se paseaba.

En los versos 15 al 19 se dice que ese rey de Tiro era perfecto en todos sus caminos, hasta el día en que se halló en él maldad. Todas sus riquezas le corrompieron a ese rey, y le llenaron de vanagloria, orgullo y maldad, y entonces Dios lo sacó de su monte santo, fue consumido por el fuego y reducido a cenizas.

Como puede ver, en todo ese pasaje de Ezequiel 28 no se menciona por ninguna parte a Satanás, sin embargo, en el sistema iglesiero apóstata se inventó el cuento de que ese personaje es el diablo, y tal como dijo el apóstol Pablo, esos iglesieros apóstatas apartaron sus oídos de la verdad, es decir, de la Palabra de Dios, y se volvieron a las fábulas, a los mitos falsos:

2Ti 4:3  Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina,  sino que teniendo comezón de oír,  se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,

2Ti 4:4  y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

La pregunta que nos hacemos ahora es la siguiente:

Si Satanás jamás fue un ángel bueno que portara la luz, ¿por qué entonces Dios creó a Satanás como un ser malvado?, ¿con qué propósito Dios creó este ser maléfico?, esto lo veremos en el siguiente apartado.

SATANÁS FUE MALVADO Y ASESINO DESDE EL PRINCIPIO

Para muchos que aun están influenciados por esa fábula mentirosa de que Satanás es Lucifer y de que él fue creado como un ángel bueno les parece increíble, e incluso blasfemo, decir que Dios creó a Satanás como un ser malvado desde el principio. Sin embargo, los que dicen tal cosa están demostrando una crasa ignorancia de la Biblia, y lo que es peor, están rechazando las propias palabras de Jesús, ya que fue el mismo Hijo de Dios quien dijo bien clarito que Satanás ya fue un ser malvado y asesino DESDE EL PRINCIPIO, es decir, que Dios lo creó así en el principio, leamos las palabras de Jesús, porque son asombrosas:

Juan 8:44  Vosotros sois de vuestro padre el diablo,  y los deseos de vuestro padre queréis hacer.  El ha sido homicida desde el principio,  y no ha permanecido en la verdad,  porque no hay verdad en él.  Cuando habla mentira,  de suyo habla;  porque es mentiroso,  y padre de mentira.

¡Ahí lo tiene bien clarito!, esas palabras de Jesús destrozan totalmente todo el mito falso y diabólico que durante siglos ha estado enseñando el sistema iglesiero respecto a Satanás.

El Señor Jesús jamás dijo que Satanás fuera al principio un querubín bueno que luego se hizo malo, lo que él dijo es que Satanás ya era un asesino desde el principio, es decir, desde que Dios lo creó al principio.

Esas palabras de Jesús fueron confirmadas por el apóstol Juan en este pasaje:

1JUAN 3:8 – El que hace pecado, es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo.

Como podemos ver, el diablo ya peca desde el principio, si el diablo hubiera sido al principio un ángel bueno, entonces Juan jamás habría dicho que el diablo peca desde el principio.

¿Pero por qué Dios creó al diablo como un ser malvado desde el principio?

Dios el Padre, en su infinita sabiduría, creó a Satanás por una razón muy simple: PARA PROBAR LA FIDELIDAD DEL SER HUMANO. Esto se puede comprobar en muchos pasajes de la Biblia, vamos a ver tres de ellos: Génesis 3, Mateo 4 y Apocalipsis 20. Veamos brevemente esos tres pasajes:

Dios probó la fidelidad de Adán y Eva utilizando a Satanás.

Todos conocemos la historia de Adán y Eva que se encuentra en Génesis 3.

Dios sencillamente probó la fidelidad de Adán y Eva, dándoles un mandamiento, el de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, pues el día que de él comieran, ciertamente morirían. Para probar la fidelidad de ellos Dios tuvo que utilizar a Satanás, la serpiente antigua, sin embargo, Satanás engañó a Eva, y esta indujo a Adán a que también desobedeciera a Dios, entonces ambos comieron del árbol prohibido, y la muerte cayó sobre ellos y sobre todos sus descendientes. Satanás fue sencillamente la herramienta que Dios utilizó para probar la fidelidad de Adán y Evan, sin embargo, ellos prefirieron creer en Satanás en lugar de creer y obedecer a Dios, y entonces sufrieron las consecuencias del pecado, que fueron el sufrimiento y la muerte. ¡Esa fue la razón por la cual Dios creó a Satanás!

Dios probó la fidelidad de su Hijo utilizando a Satanás.

Todos conocemos la historia de las tentaciones de Satanás a Jesús, que se encuentra en Mateo 4. Obviamente Dios tuvo que probar la fidelidad de su Hijo, y por lo tanto utilizó al tentador, Satanás, para probar dicha fidelidad de Jesús. Todos hemos leído como Jesús rechazó las tentaciones de Satanás, y prefirió obedecer a su Padre celestial. Si Satanás no hubiera existido, entonces el Dios Padre no habría podido probar la fidelidad de su Hijo, por eso es que Dios creó a Satanás.

Dios probará la fidelidad de la humanidad al final del Milenio utilizando a Satanás.

Sabemos que el Milenio mencionado en Apocalipsis 20:1-7 comenzará cuando el Señor Jesús venga en gloria con todos sus ángeles. Durante ese periodo de mil años Jesús y sus santos glorificados reinarán sobre las naciones de la tierra, y las gobernarán con vara de hierro, es decir, con justicia y rectitud (Ap.2:26-27, 5:10, 20:4-6). Durante esos mil años los seres humanos que vivan en la tierra repoblarán el mundo, y al final de esos mil años la tierra estará llena de personas. Ahora bien, Dios entonces tendrá que probar la fidelidad de todos esos miles de millones de personas que vivirán en la tierra, y para probar la fidelidad de esos seres humanos entonces Dios utilizará de nuevo a Satanás. El Apocalipsis dice que Satanás será soltado del abismo, y saldrá a engañar de nuevo a las naciones, logrando conquistar las mentes y voluntades de millones de personas, los cuales se unirán a él para intentar destruir el gobierno mundial del Señor Jesús y de sus santos. El Apocalipsis dice que el diablo y todos los rebeldes que se unieron a él rodearán la ciudad amada y el campamento de los santos, pero entonces descenderá fuego del cielo y los destruirá, y Satanás será arrojado al lago de fuego (Ap.20:7-10).

Como podemos ver, Dios creó a Satanás con un claro propósito: probar la fidelidad de los seres humanos, y esto sería imposible sin la existencia de Satanás.

Recordemos que la Biblia dice bien claro que Dios también creó el mal, leámoslo:

ISAÍAS 45:7 – Que formo la luz, y creo las tinieblas; que hago la paz y que creo el mal. Yo soy IEVE, que hago todo esto.

Dios creó la luz, pero también creó las tinieblas, porque sin las tinieblas no sabríamos apreciar la belleza de la luz. Igualmente, sin la existencia del mal no conoceríamos lo que es el bien. Satanás fue creado como un ser malvado sencillamente para ser la herramienta de Dios en el universo para poder probar la fidelidad del ser humano al Creador de todas las cosas.

Ha llegado el momento de desenmascarar y rechazar todas las mentiras y doctrinas antibiblicas que el sistema iglesiero y apóstata ha estado enseñando durante siglos.

Dios utiliza a Satanás para que él tiente al ser humano, y de esta manera PROBAR LA FIDELIDAD DEL SER HUMANO A DIOS, pero, repito, el tentador es el diablo, no Dios.

En fin, el sistema iglesiero apostata, además de pervertir las Escrituras, ellos se empeñan en seguir defendiendo esa vulgar patraña iglesiera de que Satanás fue un ángel bueno que luego se rebeló contra Dios y se hizo malo, lo cual no es más que una fábula mentirosa inventada por la madre de las rameras.

Satanás sencillamente es la herramienta en las manos de Dios, y fue creado sencillamente para cumplir una misión, la de PROBAR LA FIDELIDAD DEL SER HUMANO A DIOS, y cuando su misión ya esté cumplida, y el diablo ya no sirva para nada, entonces Dios lo destruirá en el lago de fuego (Ap.20:10). ¡¡Por eso es que Dios creó al diablo malo desde el principio!!, y es increíble que esto tan sencillo la cristiandad apostata aun no lo entienda. Pero ya ha llegado la hora de enseñar la verdad.

Muchos citan Génesis 1:31, donde se dice que todo lo que Dios creó era bueno en gran manera, entonces ellos sacan la conclusión de que Dios no pudo crear el mal, ni a Satanás como un ser malvado, sino que -según ellos- Satanás debió haber sido un ángel bueno que luego se hizo malo. Ese argumento es totalmente falso.

La Biblia dice bien claro que Dios también creó el mal, leámoslo:

ISAÍAS 45:7 – Que formo la luz, y creo las tinieblas; que hago la paz y que creo el mal. Yo soy IEVE, que hago todo esto.

Cuando Génesis 1:31 dice que Dios vio que todo lo que había creado en los cielos y en la tierra era bueno en gran manera, eso no significa que Dios no creara algo malo con un propósito definido. La expresión “bueno en gran manera” significa que todo era perfecto para los propósitos que Dios creó, esto de ninguna manera significa que todas las criaturas hechas por Dios fueran bondadosas. Dios creó también a Satanás como un ser malvado, pues Jesús dijo que el diablo ya es asesino y malvado desde el principio, y Dios lo creó con el propósito que ya expliqué en este documento, es decir, para probar la fidelidad del ser humano hacia el Creador, ya que sin la existencia de Satanás entonces el ser humano no podría ser probado. Dios creó el mal sencillamente para que sepamos lo que es el bien, de la misma manera que Dios también creó las tinieblas para que sepamos apreciar la belleza de la luz, ya que sin la existencia de las tinieblas y el mal no podríamos amar y desear la luz y el bien.

Dios lanzará al final a Satanás al lago de fuego, y lo destruirá, porque ya habrá terminado su razón de existir, el diablo habrá cumplido su misión para la cual fue creado, que es la de ser la herramienta de Dios para probar la fidelidad del ser humano a Dios, y por lo tanto, Dios ya no lo utilizará más, y entonces lo arrojará al lago de fuego para que sea destruido. Pondré un ejemplo para que esto se entienda mejor: si yo utilizo una herramienta, como un martillo, para hacer una casa, y entonces llega el momento en el cual yo ya no necesito hacer mas casas, entonces ese martillo ya no me sirve para nada, y me deshago de él. Pues algo parecido hará Dios con Satanás, el cual es una herramienta en las manos de Dios para cumplir los designios del Creador, y cuando ya el ser humano sea inmortal, perfecto y esté viviendo con Dios en la nueva tierra, ya no hará falta probar la fidelidad del ser humano al Creador, y Dios por tanto destruirá al diablo en el lago de fuego, lo cual sucederá al final del Mileno (Ap.20:10). Observe como el diablo será arrojado al lago de fuego justo después de que Dios haya probado la fidelidad del ser humano soltando a Satanás del abismo, entonces la muerte dejará de existir para siempre, y el diablo ya no tendrá ninguna razón de existir, ya que las naciones salvas serán fieles a Dios.