EEUU sigue aumentando su presencia en peninsula coreana

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Corea del Norte advirtió que está preparada para dar una respuesta nuclear a EE.UU.

En el gigantesco desfile militar de este sábado exhibió misiles intercontinentales. Washington sigue acumulando fuerzas navales misilísticas en la península.

Todos apuntan a la contención y la mesura, pero la realidad demuestra que la guerra en la península coreana pende de un hilo. El régimen de Corea del Norte advirtió que está preparado para una “guerra con armas nucleares” contra Estados Unidos, mientras el Pentágono sigue acumulando fuerzas navales con capacidad misilística a sólo 500 km de distancia. Una maniobra fuera de contexto puede desatar la guerra.

La capital norcoreana celebró ayer su fecha más importante, el “Día del Sol”, nombre oficial del día del nacimiento de Kim Il-sung, fundador del régimen actual y abuelo del actual líder, Kim Jong-Un. Lo hizo con un ostentoso desfile militar donde expuso una batería de nuevo armamento, entre ellos los flamantes misiles intercontinentales Pukkuksong, que se pueden lanzar desde un submarino. No se sabe si sólo son prototipos o ya los están desarrollando. Implican un fuerte desafío a la comunidad internacional que a través de la ONU le exigió detener su programa misilístico y su plan nuclear.

Sin embargo, el régimen no realizó un nuevo ensayo nuclear, como se temía. Los especialistas aseguran que tiene todo listo para hacerlo, y que posiblemente lo hagan en las próximas horas. Washington ya advirtió que si lleva a cabo una nueva prueba de este tipo, realizará un ataque preventivo. Envió a la zona, donde ya tiene buques de guerra y submarinos, el portaaviones Carl Vinson y tres navíos lanzamisiles.

China, un histórico aliado norcoreano, viene presionando a Pyongyang para que detenga las constantes provocaciones. Inclusive se plegó a las sanciones de Occidente y esta semana anuló algunos vuelos directos. En las conmemoración de ayer no hubo casi funcionarios chinos, lo que demuestra el malhumor de Beijing.

En el desfile de este sábado, el régimen norcoreano exhibió todo su poderío militar. Hubo decenas de miles de soldados de infantería, de la Marina y de la Aviación, acompañados por modernos tanques y blindados. Luego expusieron un total de 56 misiles de 10 clases distintas, transportados por remolques y camiones. Los cohetes parecían más largos que los actuales misiles KN-08 y KN-14, y se cree que son intercontinentales de combustible líquida, o por lo menos prototipos en desarrollo.

Kim no habló durante el acto, pero el vicepresidente de la Comisión de Asuntos de Estado, segundo en la jerarquía del país, dio un discurso desafiante que hace temer una escalada. “Estamos preparados para responder a una guerra total con una guerra total, y estamos listos para responder con ataques nucleares propios a cualquier ataque nuclear”, afirmó Choe Ryong Hae.

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El régimen norcoreano asegura que su arsenal nuclear le da el poder suficiente para defenderse de cualquier intervención extranjera. Considera que gobiernos que no tuvieron capacidad nuclear, como el de Saddam Hussein en Irak y el de Muhammar Khadafi en Libia, cayeron bajo el peso militar de las potencias internacionales por esa razón. “Será el mayor de los errores de cálculo, si Estados Unidos nos trata como a Irak y Libia, que viven destinos miserables como víctimas de agresión, y Siria, que no respondió de inmediato a pesar de haber sido atacada”, afirmó este fin de semana el jefe del Estado Mayor del ejército norcoreano.

Algunos especialistas ven la posibilidad de que el régimen norcoreano posponga la nueva prueba nuclear con la intención de esperar a ver qué sucede con su vecino, e histórico enemigo, Corea del Sur, donde en mayo habrá elecciones presidenciales. Después de una década de gobiernos conservadores, los sondeos señalan que el favorito ahora es el líder del Partido Democrático, Moon Jae-in, un hombre que siempre abogó por acercarse a Norcorea y buscar el diálogo.

China, la potencia de la región, teme los riesgos incalculables de una guerra en la península, que también podría afectar al gigante asiático, sobre todo en caso de una escalada nuclear.

Posible intervencion de China

Algunos analistas creen que las Fuerzas Armadas chinas probablemente estén preparadas para intervenir de ser necesario, y hacerse rápidamente con el control de las armas nucleares de Corea del Norte.

“Un país siempre tiene planes para situaciones de crisis”, afirma el experto en Corea del Norte Jin Qiangyi, de la Universidad china de Yanbian. De todas manera, la situación está escalando en estos momentos, advierte Jin. “Si Corea del Norte realiza ahora una prueba nuclear o el ensayo de un misil, la situación se vuelve muy grave. Si Pyongyang muestra contención, es posible que la crisis pase”.

Beijing ya advirtió este viernes que un “conflicto podría estallar en cualquier momento”, dada la tensión reinante. Por eso remarcó que “el diálogo es la única salida”. En estas horas hay contactos permanentes entre el gobierno chino y la administración de Donald Trump. China aboga por una solución en la que Corea del Norte abandone sus pruebas nucleares y balísticas a cambio de que Estados Unidos y Corea del Sur detengan sus ejercicios militares en la región. Washington no quiere ceder.

Rusia, en tanto, también se mostró “muy preocupada” por la crisis. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, pidió “moderación a todas las partes para evitar “cualquier acción que pueda ser interpretada como una provocación”. Pero los más angustiados son los surcoreanos, quienes temen otra guerra en la península, como la que se dio entre 1950 y 1953, que dejó tres millones de muertos.