JESUCRISTO NO MURIÓ POR NUESTROS PECADOS

Por: Tito Martínez

JESÚS MURIÓ POR AMOR A SUS OVEJAS, PERO NO POR LOS PECADOS DE TODA LA HUMANIDAD

En este librito usted va a conocer el verdadero significado de la muerte de Jesucristo, un significado que ha sido ocultado, falsificado y pervertido por el sistema iglesiero apostata, el SIA.

Seguro que usted ha oído muchas veces esa frase de que Jesús murió por los pecados de toda la Humanidad, pues bien, dicha frase JAMÁS APARECE EN LA BIBLIA, se trata de una doctrina falsa, enseñada por los apostatas de la fe. Jesús jamás enseñó esa doctrina, y sus apóstoles tampoco la predicaron. Lo que enseña la Biblia es que Jesús murió por los pecados o iniquidades del pueblo de Israel, sin embargo, él dio su vida por sus ovejas, por amor a sus ovejas, para salvar a sus ovejas, ¡¡pero jamás dio su vida por los pecados de sus ovejas!!. Esto es lo que iremos viendo a lo largo de este importante librito de estudio bíblico.

El apóstol Pablo escribió estas palabras a los cristianos de la iglesia de Corinto:

1 Queridos hermanos, quiero recordaros la Buena Noticia que os di a conocer. Vosotros la recibisteis con gusto y os mantenéis firmes en esa Buena Noticia;

2 por la cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, estáis siendo salvados, suponiendo que no confiasteis en vano.

3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; (1Co.15:1-3).

Nota: Todas las citas del Nuevo Testamento que aparecen en este librito las he tomado del Nuevo Testamento de los Santos de Dios, que es la mejor traducción que hoy en día existe en idioma castellano. Acá se la podrá bajar gratuitamente: http://www.las21tesisdetito.com/nuevotestamento.htm

Como puede ver, el apóstol Pablo dijo que Jesús murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras.

¿Que significa la expresión “Jesús murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras?

Cuando Pablo dijo que Jesús murió por nuestros pecados se estaba refiriendo a los pecados o iniquidades del pueblo de Israel, el apóstol se incluyó entre ellos porque él era israelita, el formaba parte del pueblo de Israel, vamos a comprobarlo:

Isa 53:5  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados;  el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados.

Isa 53:8  Por cárcel y por juicio fue quitado;  y su generación,   ¿quién la contará?  Porque fue cortado de la tierra de los vivientes,  y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 

El pasaje del profeta Isaías es bien claro, Jesús fue herido y muerto por las rebeliones o pecados del pueblo de Israel, o dicho en otras palabras, fueron los pecados e iniquidades de Israel los que condenaron a muerte a Jesús, por eso es que el apóstol Pablo dijo que Jesús murió por nuestros pecados, refiriéndose a los pecados de la nación de Israel; por eso es que el apóstol seguidamente dijo “conforme a las Escrituras”, refiriéndose a esas Escrituras del Antiguo Testamento, concretamente a la profecía de Isaías 53 donde se habla de la muerte que habría de experimentar el Mesías por los pecados de la nación de Israel.

Le pondré un sencillo ejemplo para que esto lo entienda mejor: si un asesino me mata con un cuchillo, yo muero por los pecados de ese asesino, ya que fue la maldad y el pecado de ese asesino quien me mató. Lo mismo ocurrió con Jesucristo. Jesús murió por los pecados de la nación de Israel, pues fueron ellos los que le condenaron a muerte y le entregaron a los romanos para que fuera clavado en un madero. Decir que Jesús murió por los pecados de toda la Humanidad es una burda mentira diabólica, eso jamás lo dice la Biblia, pues el texto de Isaías 53 dice bien claro que Jesús murió solamente por los pecados e iniquidades de la nación de Israel, ¡¡no por los pecados de toda la Humanidad!!

Por lo tanto esa doctrina predicada por los falsos evangelistas y falsos pastores de que Jesús murió por los pecados de toda la humanidad es absolutamente antibíblica y falsa. Los propios apóstoles de Cristo jamás dijeron por ninguna parte que Cristo murió por los pecados de toda la humanidad. Esto lo puede comprobar usted si lee las predicaciones del Evangelio efectuadas por Pedro o Pablo, y que se encuentran en el libro de los Hechos de los apóstoles.

EL SIGNIFICADO VERDADERO DE LA MUERTE DE JESUCRISTO 

Vamos a ver seguidamente el verdadero significado de la muerte de Jesús en relación con sus discípulos, es decir, los verdaderos cristianos.

Leamos ahora atentamente estas palabras de Jesús:

11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. (Jn.10:11-15).

Jesús es el buen pastor, y un pastor bueno DA SU VIDA POR SUS OVEJAS, para defenderlas del ataque de los lobos.

Observe bien que ¡¡el buen pastor no muere o da su vida en lugar de sus ovejas, ni muere por los pecados de sus ovejas!!, sino que da su vida por amor a esas ovejas, para salvarlas de la muerte, no dejando que el lobo las devore y las disperse. Esto es precisamente lo que Jesús hizo por los suyos, por sus ovejas, ÉL DIO SU VIDA POR NOSOTROS, PARA SALVARNOS DE LA MUERTE ETERNA, él no dio su vida por nuestros pecados, ni murió en nuestro lugar, sino que sencillamente murió por nosotros, es decir, a favor de nosotros, pues eso es lo que significa la expresión “murió POR nosotros”, o lo que es lo mismo, en beneficio de nosotros, para poder salvarnos, ¡¡pero él no murió por nuestros pecados!!. Esto vamos a comprobarlo con los siguientes pasajes del Nuevo Testamento que vamos a analizar uno por uno, ponga mucha atención:

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados (Mt.26:27-28).

Observe que Jesús no dijo que su sangre del nuevo pacto sería derramada por los pecados de muchos, sino que sería derramada por muchos, para el perdón o remisión de sus pecados. Jesús murió por muchos, por sus ovejas, por amor a ellas, para poder salvarlas, pero él jamás murió por los pecados de esas ovejas suyas. Esa doctrina de que Jesús murió por los pecados de sus ovejas, o en lugar de sus ovejas, es una espantosa mentira, una doctrina diabólica enseñada por los falsos maestros y los apostatas de la fe que forman parte del sistema iglesiero apostata, el SIA.

El buen pastor JAMÁS muere por los pecados de sus ovejas, ni muere en lugar de sus ovejas, sino que muere por ellas, por amor a ellas, para poder salvarlas del lobo, tal como explicó bien claro Jesús en Juan 10. 

Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. (Mr.10:45).

Observe que Jesús dijo que vino para DAR SU VIDA en rescate de muchos. ¡¡El pasaje no dice por ninguna parte que Jesús vino para dar su vida por los pecados de muchos!!. ¿Queda claro? Jesús, el buen pastor, vino para morir en favor de los suyos, en beneficio de sus ovejas, ¡¡él jamás vino para morir por los pecados de la humanidad!!, ni para morir en lugar de sus ovejas, sino que él dio su vida por amor a sus ovejas y poder salvarlas de la muerte.

Como ya expliqué más arriba, cuando 1Corintios 15:3 dice que Jesús murió POR NUESTROS PECADOS, Pablo se estaba refiriendo al pasaje de la Escritura en Isaías 53, donde se dice que el Mesías sufriente moriría por los pecados e iniquidades de la nación de Israel, ya que fueron ellos los que le condenaron a muerte. Pablo se incluyó entre ellos por la sencilla razón de que él formaba parte de la nación de Israel, ya que él era israelita, de la tribu de Benjamín (Ro.11:1, Filp.3:5).

Mas el Poderoso muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió a favor de nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya declarados justos en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (Ro.5:8-9).

Observe como el apóstol Pablo no dijo por ninguna parte que Cristo murió a favor de nuestros pecados, o por nuestros pecados, sino que murió A FAVOR DE NOSOTROS, es decir, a favor o en beneficio de sus ovejas, de los que le siguen, él murió por nosotros, no por nuestros pecados. Decir que Jesús murió por nuestros pecados es absolutamente falso y contrario al verdadero Evangelio. Por eso es que cuando el apóstol Pedro le predicó el Evangelio verdadero al soldado romano Cornelio y a su familia, él jamás les dijo que Jesús murió por los pecados de ellos, sino que él murió A FAVOR DE ELLOS, ¡¡para que ellos puedan tener el perdón de los pecados!! (Hch.10:43). Pedro les predicó el verdadero Evangelio, centrado en la muerte y resurrección de Jesucristo, el arrepentimiento y el perdón de los pecados. En ninguna parte Pedro les dijo que Jesús murió por los pecados de ellos, o que murió en lugar de ellos. Observe como Pedro tampoco le dijo a Cornelio que “abriera su corazón a Jesús y le aceptara como su salvador, repitiendo una oración”, tal como hacen hoy en día miles de falsos evangelistas y falsos pastores, sin embargo, el apóstol Pedro no dijo nada de eso a Cornelio ni a su familia, Pedro simplemente les predicó el verdadero Evangelio o Buena Noticia, que consiste en la muerte y resurrección de Jesús, el arrepentimiento y el perdón de los pecados, y cuando Cornelio y su familia creyeron en ese Evangelio verdadero, Pedro les ordenó que fueran bautizados en agua, en el nombre de Jesucristo.

Lo que predican actualmente miles de falsos evangelistas y falsos pastores es sencillamente mentira, ¡¡es un falso y pervertido evangelio, muy diferente al que predicaron los apóstoles Pedro y Pablo!!, y los que predican ese falso evangelio están bajo la maldición o anatema de Dios (Gal.1:6-9).

9 Pues el Poderoso no nos destinó para sufrir su ira, sino para recibir la salvación por medio de nuestro Amo Jesucristo, 10 quien murió para beneficio nuestro, a fin de que ya sea que estemos despiertos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. (1Ts.5:9-10).

Una vez más el apóstol Pablo dijo bien claro que Jesús murió PARA BENEFICIO NUESTRO, es decir, por nosotros, ¡¡no dijo que murió por nuestros pecados!!, sino para nuestro bien, para que podamos tener el perdón de los pecados y alcanzar la salvación por medio del Amo Jesucristo.

20 Con Cristo estoy juntamente clavado en el madero de tormento, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la verdadera doctrina del Hijo del Poderoso, el cual me amó y se entregó a sí mismo a favor mío. (Gál.2:20).

 Observe como el apóstol Pablo dijo que Jesús le amó y se entregó a sí mismo por él, o lo que es lo mismo, a favor de él. ¡¡Pablo no dijo por ninguna parte que Jesús se entregó por sus pecados!!, sino que se entregó por Pablo, él dio su vida por amor a Pablo, para poder salvarlo. Jamás dijo el apóstol Pablo que Jesús murió por los pecados de sus discípulos, sino que murió por amor a los suyos, tal como hace un buen pastor cuando da su vida por sus ovejas, para poder salvarlas de la muerte, tal como explicó Jesús en su discurso de Juan 10, sobre el buen pastor.

2 y llevad una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para el Poderoso. (Efe.5:2).

En ese pasaje Pablo dijo que Jesús se entregó por nosotros, es decir, por su Iglesia, él murió a favor de ella, para poder salvarla. ¡¡En ninguna parte se dice que Jesús se entregó por los pecados de su Iglesia!!. ¿Queda bien claro?

25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la Congregación, y se entregó a sí mismo por ella, (Efe.5:25).

Este pasaje dice casi lo mismo que el anterior. Pablo dijo que Cristo amó a su Iglesia, a los suyos, a sus ovejas, y se entregó a sí mismo por ella, es decir, murió por ella. ¡¡El pasaje no dice por ninguna parte que Jesús se entregó por los pecados de su Iglesia!!. Esto es crucial que todos lo entiendan, para no ser engañados por el falso evangelio predicado por todos los apostatas del SIA, el sistema iglesiero apostata.

1 Mis queridos hijos, os escribo estas cosas, para que no pequéis; pero, si alguno peca, tenemos un abogado que defiende nuestro caso ante el Padre. Es Jesucristo, el cual es verdaderamente justo. 2 Él mismo es el sacrificio que quita nuestros pecados, y no sólo los nuestros sino que también puede quitar los pecados de todo el mundo. (1Jn.2:1-2).

Este pasaje es citado por muchos ignorantes del SIA para enseñar la mentira de que Jesús murió por los pecados de toda la Humanidad. Sin embargo, eso no lo dice el texto por ninguna parte. Lo que dijo Juan en ese pasaje es que Jesús es el sacrificio o propiciación QUE QUITA NUESTROS PECADOS, y no solo los nuestros, sino también los de todo el mundo, es decir, Jesús puede perdonar o borrar los pecados de todos los seres humanos que obviamente se arrepientan, pues sin arrepentimiento genuino no hay perdón de pecados posible (Hch.2:38).

Jesús fue sacrificado para poder quitar o borrar nuestros pecados, eso es lo que significa que Jesús es la PROPICIACIÓN por nuestros pecados, ¡¡él no se dejó sacrificar por nuestros pecados!!, sino que se dejó sacrificar por amor a los suyos, a sus ovejas, para poder borrar o perdonar sus pecados. ¡¡Este es el verdadero Evangelio!!, el cual ha sido falsificado, pervertido y ocultado por los falsos evangelistas y los falsos pastores de la cristiandad apostata.

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado al Poderoso, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados (1Jn.4:10).

Este pasaje enseña lo mismo que el anterior. Juan dijo que el amor verdadero se demostró en que Dios el Padre envió a su Hijo como sacrificio o propiciación para quitar nuestros pecados. El texto no dice que Dios envió a su Hijo para morir por nuestros pecados, sino que lo envió por amor, para quitar o perdonar nuestros pecados.

Por consiguiente, no se deje engañar usted por todos esos apostatas iglesieros que predican un evangelio falso. No crea a esos falsos predicadores y falsos pastores cuando ellos enseñan que Cristo murió por los pecados de toda la humanidad. No crea a esos farsantes y avaros cuando le digan que Jesús murió por sus pecados, pues el verdadero Evangelio, como ya he demostrado en este librito, consiste en predicar que Jesús murió POR SUS OVEJAS, por amor a sus ovejas, para beneficio de sus ovejas, para que estas puedan tener el perdón de los pecados y puedan al final ser salvas, una salvación que se manifestará en el último día, cuando Jesús aparezca por segunda vez, sin relación con el pecado, para SALVAR a los que le esperan (Heb.9:28).

OBJECIONES CONTESTADAS

En este apartado voy a contestar a algunas objeciones que muchos esgrimen para enseñar la mentira anticristiana de que Cristo murió por nuestros pecados, así como la falsedad de que su muerte fue vicaria, es decir, que él murió en lugar nuestro. Vamos a analizar unos cuantos pasajes bíblicos que ellos siempre citan.

Cristo murió por los pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con el Poderoso. Sufrió la muerte en la carne, pero volvió a la vida en espíritu. (1Pe.3:18).

Como puede ver, el apóstol Pedro dijo que Jesús murió por los pecados, ¿por los pecados de quien?, Isaías 53:5, 8 lo dice bien claro: por los pecados e iniquidades de la nación de Israel, ya que fueron esos israelitas quienes le condenaron a muerte. Ese pasaje de Pedro no dice por ninguna parte que Jesús murió por los pecados de todos los seres humanos. Lo que sí dice ese pasaje es que Jesús murió POR LOS PECADORES, es decir, en beneficio de ellos, a favor de ellos, él dio su vida por ellos tal como un buen pastor da su vida por las ovejas, para salvarlas de la muerte. El verdadero Evangelio enseña bien claro que Jesús murió POR LOS PECADORES, ¡¡no por los pecados de los pecadores!!. El justo, Jesús, murió POR LOS INJUSTOS, para llevarnos a Dios el Padre. Observe que el pasaje no dice que el justo murió por los pecados de los injustos, sino que murió por los injustos, dando su vida por sus ovejas, es decir, por aquellos que se arrepienten de sus pecados.

21 Pues el Poderoso os llamó a hacer lo bueno, aunque eso signifique que tengáis que sufrir, tal como Cristo sufrió para el bien vuestro. Él es vuestro ejemplo, y debéis seguir sus pasos. 22 Él nunca pecó y jamás engañó a nadie. 23 El no respondía cuando lo insultaban ni amenazaba con vengarse cuando sufría. Dejaba su causa en manos del Poderoso, quien siempre juzga con justicia.

24 Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en el madero, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados. (1Pe.2:21-24).

El pasaje dice que Jesús murió por nosotros, es decir, sufrió por el bien nuestro. El texto no dice por ninguna parte que él murió por nuestros pecados.

Observe como Pedro dijo que Jesús llevó o cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en el madero, ¿qué significa esto?. ¿Significa esto que Jesús murió en nuestro lugar y que sufrió el castigo que nuestros pecados merecían?, ¡¡por supuesto que no!!. El verdadero Evangelio jamás enseña esa monstruosa patraña y herejía de que Jesús sufrió en el madero el castigo que merecían nuestros pecados, esta herejía predicada por todos los falsos evangelistas y falsos pastores es totalmente diabólica y perversa. Jesús era limpio, justo, sin pecado, él no sufrió el castigo que nosotros merecíamos, sino que él murió porque voluntariamente ENTREGÓ SU VIDA, tal como hace un buen pastor, para salvar de la muerte a sus ovejas (Jn.10:18).

Cuando Pedro dijo que Jesús cargó o llevó nuestros pecados sobre su cuerpo lo que significa es que él QUITÓ NUESTROS PECADOS, y nos perdonó. Vamos a comprobarlo con este pasaje:

Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. (Mt.8:16-17).

Jesús tomó y llevó nuestras enfermedades y dolencias en el sentido de que él sanó a los enfermos y a los endemoniados, ¡pero no en el sentido de que él enfermara o llevara los demonios dentro de su cuerpo!!.

Observe que Jesús no enfermó en lugar de esos enfermos, ni tampoco Jesús llevó en su cuerpo los demonios que tenían esas personas endemoniadas a los que él sanó, sino que sencillamente él sanó a esos enfermos, y les sacó fuera los demonios. De la misma manera, cuando el apóstol Pedro dijo que Jesús cargó o llevó nuestros pecados en el madero, lo que significa es que él borró y quitó nuestros pecados, pero esto de ninguna manera significa que Jesús, cuando estaba muriendo en el madero, llevara los pecados de toda la humanidad en su cuerpo, sufriendo el castigo que nosotros merecíamos. Este falso y satánico evangelio se ha esparcido por el mundo, y ha engañado a millones de personas ignorantes de la verdadera doctrina.

Jesús cuando murió en el madero era un cordero SANTO Y SIN MANCHA (1Pe.1:19). Él jamás cometió pecado alguno, ni fue hallado engaño en su boca (1Pe.2:22).

Ahora ponga mucha atención, si los pecados de toda la Humanidad hubieran sido imputados a Jesús cuando estaba en el madero, ¡¡entonces Jesús ya no habría sido un cordero santo y sin mancha, sino que habría sido el mayor de todos los pecadores!!. Por lo tanto, ese falso evangelio predicado por los falsos evangelistas y falsos pastores, de que la muerte de Jesús fue vicaria, y que él ocupó nuestro lugar en el madero, es una de las mayores blasfemias y mentiras satánicas que se puedan enseñar. Sin embargo, ahora usted, por medio de este librito, está conociendo el verdadero Evangelio que le han ocultado esos falsos ministros de Cristo.

Al que no conoció pecado, el Poderoso lo hizo pecado para beneficio nuestro, para que nosotros fuésemos hechos justicia del Poderoso por medio de él. (2Co.5:21).

Este pasaje siempre es citado por aquellos que enseñan la mentira de que Jesús murió en nuestro lugar, es decir, de que la muerte de Jesús fue vicaria. Sin embargo, eso no lo enseña el pasaje por ninguna parte. Lo que dijo el apóstol Pablo en ese texto es que Jesús jamás conoció pecado, él nunca pecó, era un cordero santo y sin mancha, por lo tanto, es totalmente imposible que los pecados de toda la humanidad fueran imputados en Jesús, pues si así fuera, entonces Jesús ya no habría sido un cordero santo y sin mancha libre de pecado.

Lo que significa ese pasaje de Pablo es que Dios el Padre hizo que Jesús llevara nuestros pecados en su cuerpo en el sentido de que él QUITÓ O BORRÓ nuestros pecados, ¡¡pero no que Dios hiciera pecador a Jesús!!.

Jesús murió por sus ovejas, para beneficio de ellas, llevando nuestras enfermedades y pecados en su cuerpo, indicando así que nuestros pecados fueron borrados totalmente y perdonados por Dios. Pero esa doctrina de que Jesús ocupó nuestro lugar en el madero, llevando los pecados de toda la humanidad, es un sutil y satánico falso evangelio que ha engañado a millones de personas durante muchos años.

Como ya he demostrado en este librito, Jesús murió por nosotros, por sus ovejas, para el beneficio nuestro, pero él no murió por toda la humanidad. ¡Observe que la Escritura jamás dice que Jesús murió por los pecados de nosotros!. El dio voluntariamente su vida por sus ovejas, para salvarnos de la muerte eterna, y cuando Pablo dijo que Jesucristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras (1Co.15:3), se refería a los pecados e iniquidades de la nación de Israel, los cuales entregaron a la muerte a Jesús, tal como leemos en la Escritura de Isaías 53, pero nunca en la Biblia se enseña que Jesús murió por los pecados de toda la Humanidad, ni tampoco murió en nuestro lugar sufriendo el castigo que nosotros merecíamos, tal como enseñan falsamente los falso evangelistas y falsos pastores.

Por consiguiente, el verdadero Evangelio consiste en la muerte y resurrección de Jesucristo, el arrepentimiento y el perdón de los pecados, este fue el mensaje que Jesús ordenó a sus discípulos que predicaran a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén (Lc.24:46-47).

Los apóstoles jamás predicaron esa mentira de la muerte vicaria de Cristo, es decir, la mentira de que Jesús murió en nuestro lugar, o que él murió por nuestros pecados, lo que ellos predicaron es que Jesús murió por nosotros, por sus ovejas, por amor a nosotros, dando su vida para salvarnos de la muerte eterna, y resucitando después al tercer día para que tengamos la garantía de que los suyos también resucitarán en gloria en el día final. Basta con leer, por ejemplo, el pasaje de Hechos 10, para ver que el apóstol Pedro jamás le dijo al soldado romano Cornelio que Jesús murió por sus pecados, ni tampoco le dijo que Jesús murió en su lugar, como sustituto suyo. Sencillamente Pedro le predicó la muerte y resurrección de Jesús, el arrepentimiento, y el perdón de los pecados en su nombre. Cornelio y su familia creyeron en este verdadero Evangelio, y seguidamente fueron bautizados en agua en el nombre de Jesucristo. ¡¡Este es el verdadero Evangelio!!