APOCALIPSIS 2 (EL MENSAJE A LAS 7 CONGREGACIONES)

APOCALIPSIS 2

1 Escribe al mensajero de la Congregación en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:

2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser enviados, y no lo son, y los has hallado mentirosos;

La congregación de Efeso no era tolerante con los malos, no los soportaba. Era una congregación paciente, sufría en medio de la tribulación, y también había desenmascarado a los falsos apóstoles o enviados, los cuales se disfrazaban como apóstoles de Cristo (2Co.11:13-14). Los verdaderos apóstoles de Cristo eran los12, y también el apóstol Pablo y Bernabé, los cuales habían visto a Cristo resucitado, y además tenían las señales o marcas de los verdaderos apóstoles, que son las señales, milagros y prodigios (Hch.1:21-22, 14:14, 1Co.9:1, 2Co.12:12). Por lo tanto, cualquiera que hoy en día diga llamarse “apóstol” (o enviado), y no cumpla con esos dos requisitos fundamentales para ser apóstol de Cristo, entonces es un farsante y un enviado de Satanás. Como todos esos farsantes de hoy en día que dicen llamarse “apóstol” no han visto a Cristo resucitado, ni tampoco hacen verdaderas señales, milagros ni prodigios, entonces ellos no son apóstoles de Cristo, sino enviados de Satanás para engañar al mundo. Este mensaje a la congregación de Efeso es válido, por tanto, para todos los cristianos de todas las épocas.

3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.

4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor fraternal con los hermanos.

Cristo reprocha a la congregación de Efeso que ellos habían abandonado su “primer amor”. La palabra griega ahí utilizada es “ágape”, que era una comida o cena fraternal que los primeros cristianos hacían juntos. Los hermanos de Efeso abandonaron esas comidas fraternales o de amor que hacían al principio, y que el libro de los Hechos menciona (Hch.2:42, 46). Este abandono de las comidas fraternales o ágapes con los hermanos de la congregación es una mala práctica que ha perdurado a lo largo de los siglos en la cristiandad apóstata. La creencia de que la congregación de Efeso abandonó su primer amor por Cristo es una interpretación falsa y estúpida. Los hermanos de Efeso jamás abandonaron su amor por Jesucristo, lo que ellos abandonaron es ese amor entre los hermanos que había al principio, y que lo demostraban haciendo esos ágapes o comidas fraternales entre ellos.

5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, cambia tu forma de pensar, y haz lo que hacías al principio; pues si no lo haces, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no cambias tu forma de pensar.

Cristo le dijo a la congregación de Efeso que abandonaran esa errónea forma e pensar, y que volvieran a amarse los hermanos unos a otros, volviendo a practicar esos ágapes o comidas fraternales que ellos hacían al principio, ya que si no lo hacían, Cristo les quitaría el candelero de su lugar, es decir, esa congregación cristiana desaparecería, y por tanto dejaría de dar luz en esa ciudad de Efeso, y esto es precisamente lo que ocurrió con el tiempo, pues la congregación de Efeso desapareció y ya no existe hoy en día, porque ellos no hicieron caso a esa advertencia de Cristo y no quisieron volver a hacer lo que hacían al principio, que era amarse los unos a los otros como Cristo lo mandó. Los ágapes cristianos desaparecieron de la Congregación de Cristo.

6 Pero tienes esto a tu favor, que odias las cosas que hacen los seguidores de Nicolás, a este yo también odio.

Cristo elogia a la congregación de Efeso porque ellos odiaban las cosas que hacían los seguidores de un tal Nicolás, el cual sin duda era un enviado de Satanás. Ese sujeto tenía seguidores. El propio Cristo dijo que él odiaba a ese Nicolás. Por lo tanto, odiar no es pecado, sino que es bueno cuando se odia a lo malo, o a los malvados. Los iglesieros santurrones del SIA que enseñan que los cristianos no podemos odiar a nadie mienten. Aborrecer u odiar lo malo es una enseñanza apostólica (Ro.12:9). Más adelante veremos como otro sujeto llamado también Nicolás existirá en el futuro, y será destruido por Cristo cuando él venga en gloria. Nicolás será el nombre de la bestia, y sus seguidores y adoradores serán los nicolaitas.

7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso del Poderoso.

Esta expresión aparece en cada uno de los mensajes de Cristo a las siete congregaciones, y el significado es que dichos mensajes de Cristo se pueden aplicar también a cualquier cristiano de todas las épocas. No eran mensajes solamente para cada una de esas siete congregaciones del Asia Menor del siglo primero, sino mensajes generales para toda la congregación de Cristo que se encuentre en cualquier lugar del mundo.

Cuando dice “lo que el Espíritu dice a las congregaciones” se está refiriendo al Amo Jesucristo, de ninguna manera se refiere al espíritu santo, ya que Jesús es ahora espíritu que da vida (1Co.15:45), y los mensajes a las siete congregaciones eran mensajes dados por Jesús a través del apóstol o enviado Juan, de ninguna manera eran mensajes del espíritu de Dios o espíritu santo (Ap.1:11-17). Cada vez que en el Apocalipsis aparece la expresión “el Espíritu” siempre se refiere a Jesucristo. Por ejemplo, en Apocalipsis 22:17 leemos que el Espíritu y la esposa dicen: “Ven”, es decir, Cristo, el Espíritu, dice a la gente “ven”, y él dará agua de vida, es decir, dará la vida eterna a todos los que acudan a Jesús (Jn.4:10, 14). Y al mismo tiempo la congregación de Cristo, la esposa de Cristo, le dice a Jesús “Ven”, indicando así que los verdaderos cristianos pedimos por la venida gloriosa de Cristo y esperamos su venida para reunirnos con él. Por lo tanto, es totalmente falso decir que el Espíritu mencionado en el Apocalipsis es el espíritu santo, ya que dicho espíritu santo es simplemente el poder del Altísimo, la energía del Poderoso, pero jamás una persona divina literal.

Jesús dice que el que venciere comerá del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso del Poderoso. Esto significa que los verdaderos cristianos que perseveren en la verdadera doctrina hasta el final, a pesar de las persecuciones, recibirán al final la vida eterna, y además podrán comer literalmente del maravilloso fruto del árbol de la vida, el cual se encuentra actualmente en la Nueva Jerusalén celestial (Ap.22:2).

El mensaje a Esmirna

8 Y escribe al mensajero de la Congregación en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto:

Observe como quien está hablando es Jesús, pues él estuvo muerto y resucitó, fue él quien dio los mensajes a las siete congregaciones, por lo tanto, esto confirma una vez más que el Espíritu mencionado en el Apocalipsis es únicamente Jesucristo, pues los mensajes fueron dados por Jesús. El es también el primero y el último, indicando así que él es eterno, igual que el Dios supremo, el Padre.

9 He conocido tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y las acusaciones falsas de los que dicen ser judíos, y no lo son, sino que forman parte de la sinagoga de Satanás. 10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el que os acusa falsamente, y que procede de vosotros, os enviará a la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Pero vosotros seguid fieles a la verdadera doctrina hasta la muerte, y yo os daré la corona de la vida. 11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones. El que salga vencedor, no sufrirá daño de la segunda muerte.

Los primeros cristianos estaban pasando por la tribulación. Esa doctrina diabólica de que los verdaderos cristianos no pasarán por la tribulación es, por lo tanto, absolutamente contraria a la doctrina de Cristo, es una gran mentira del diablo que fue introducida en la cristiandad apóstata alrededor del año 1830, y hoy en día esa espantosa mentira satánica la predican miles de falsos evangelistas y falsos pastores del sistema iglesiero apostata, el SIA.

Jesús dijo que la congregación de Esmirna era pobre materialmente, pero al mismo tiempo era rica, y obviamente se refiere a que eran ricos en la verdadera doctrina, y esto es lo más valioso para el cristiano (Stg.2:5, 1Pe.1:7). Hoy en día ocurre lo contrario. Las congregaciones apostatas son ricas en dinero y en posesiones materiales, pero son miserables y pobres en la verdadera doctrina, son falsos cristianos arrogantes y avaros a los cuales Jesús vomitará de su boca por su tibieza (Ap.3:16-17).

La sinagoga de Satanás son los falsos judíos que acusan falsamente a los verdaderos cristianos. Ellos dicen ser judíos, pero quebrantan la ley de Dios mintiendo y acusando en falso a la congregación de Cristo.

Jesús dijo que esos falsos judíos calumniadores procedían de esa misma iglesia de Esmirna, es decir, al principio se hicieron pasar por cristianos. El principal acusador de esa sinagoga de Satanás hizo que esos cristianos de Esmirna fueran encarcelados durante diez días, y esa tribulación de los cristianos de esa ciudad puso a prueba la verdadera doctrina de ellos. Jesús les dijo a esos seguidores suyos que fueran fieles a la verdadera doctrina hasta la muerte, y entonces él nos dará la corona de la vida. El permanecer firmes en la verdadera doctrina enseñada por Jesús y por sus apóstoles es esencial para la salvación eterna, los que no permanezcan fieles a esa verdadera doctrina se condenarán. La fidelidad de los verdaderos cristianos se demuestra en medio del sufrimiento y la tribulación, y el cristiano que salga vencedor, es decir, el que permanezca fiel a la verdadera doctrina hasta la muerte, no sufrirá daño de la segunda muerte en el lago de fuego.

El mensaje a Pérgamo

12 Y escribe al mensajero de la Congregación en Pérgamo: El que tiene la espada aguda de dos filos dice esto:

13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi doctrina, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

El que tiene la espada aguda y de dos filos en su boca es Jesús (Ap.19:13-15), lo cual demuestra una vez más que quien da estos mensajes a las siete congregaciones es Jesús, él es el Espíritu mencionado en el Apocalipsis (Ap.3:22, 14:13, 22:17).

El trono de Satanás en ese tiempo se encontraba en esa ciudad de Pérgamo, ya que era una ciudad perversa repleta de idolatría y de culto al emperador romano. En medio de esa maldad los cristianos verdaderos de Pérgamo no habían renunciado al nombre de Cristo, ni se habían apartado de la doctrina de Cristo. La palabra “fe” en este pasaje ha de ser traducida por “verdadera doctrina”, es la doctrina de Cristo. Unas veces se ha de traducir por verdadera doctrina, y otras por confianza, dependiendo del contexto se ha de traducir de una manera u otra.

Antipas fue una mártir de esa congregación de Pérgamo. El fue testigo de Cristo, es decir, vio a Cristo resucitado, ya que los verdaderos testigos de Cristo fueron solamente aquellos que le vieron resucitado (Hch.2:32, 3:15, 5:32, 10:39). Por lo tanto, todos los cristianos no somos testigos de Cristo, sino que solo lo son aquellos que le vieron resucitado. Otra cosa diferente es tener el testimonio de Jesucristo, el cual es el libro del Apocalipsis (Ap.22:16, 20). Los verdaderos cristianos tenemos el testimonio de Jesucristo, es decir, creemos en el Apocalipsis y lo guardamos, y en el futuro los verdaderos cristianos serán perseguidos y martirizados por predicar este testimonio de Jesucristo, el Apocalipsis (Ap.6:9, 12:17, 20:4).

En la congregación de Pérgamo todavía había algunos que tenían la doctrina de los seguidores de Nicolás, y esos hermanos de Pérgamo se tenían que arrepentir por tolerar a esos malvados y falsos maestros en dicha congregación. No se sabe casi nada de este tal Nicolás, lo único que sabemos es que Cristo lo odiaba por sus malas obras y sus doctrinas perversas (Ap.2:6).

Es muy interesante lo que dijo Jesús en este pasaje, si esos hermanos de la congregación de Pérgamo no se arrepentían, entonces Jesús vendrá rápidamente y peleará contra los seguidores de Nicolás con la espada de su boca. Ahora bien, Jesús vendrá del cielo rápidamente en el futuro, y con la espada de su boca matará a todos los seguidores de la bestia (Ap.19:19-21). Esto significa sencillamente que Nicolás será el nombre de la bestia, y junto con sus seguidores serán destruidos cuando Cristo venga en gloria. Si este pasaje se refiriera solamente a los seguidores de Nicolás en el siglo primero, entonces no tendría sentido que Jesús dijera que peleará contra ellos con la espada aguda que sale de su boca cuando él venga en gloria, lo cual significa que esta profecía se cumplirá en el futuro.

14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. 15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los seguidores de Nicolás. 16 Por tanto, cambia tu forma de pensar; pues si no, vendré a ti rápidamente, y pelearé contra esos seguidores de Nicolás con la espada de mi boca.

17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

El mensaje a Tiatira

18 Y escribe al mensajero de la Congregación en Tiatira: El Hijo del Poderoso, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al cobre muy brillante, dice esto:

El Hijo del Poderoso es Jesús, es él quien da los mensajes a las siete congregaciones, por lo tanto, él es el Espíritu que habla a las congregaciones (Ap.2:7, 17, etc.). Esa doctrina de que el Espíritu que habla en el Apocalipsis es el espíritu santo es totalmente falsa, fue Jesús quien dio los mensajes a las siete congregaciones.

19 Yo conozco tus obras, y amor, y tu doctrina, y servicio, y también tu paciencia, y tus últimas acciones son más importantes que las primeras.

20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que dice hablar en nombre del Poderoso, esté enseñando y engañando a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. 21 Y le he dado tiempo para que cambie de mentalidad, pero no quiere abandonar su fornicación. 22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no abandonan las obras de ella.

Jesús reprochó a la congregación de Tiatira que ellos permitieran que una ramera embustera llamada Jezabel enseñara en esa congregación. Esa hija del diablo se hacía pasar por profetiza, es decir, afirmaba que el Poderoso hablaba por medio de ella, y consiguió convencer a algunos cristianos para que fornicaran. Lo más probable es que esa puta les convenciera para que tuvieran relaciones sexuales con ella y para que comieran carnes sacrificadas a los ídolos, es decir, para que tuvieran amistad con los idólatras mundanos.

23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las Congregaciones sabrán que yo soy el que conozco bien los riñones y los corazones; y os daré a cada uno según vuestras obras.

El Poderoso la dio tiempo para que abandonara su fornicación, pero ella no quiso, de modo que él la envió una enfermedad que la postró en cama, y a los que con ella adulteraban el Poderoso les envió gran sufrimiento. También el Poderoso mató a sus hijos, los cuales seguramente eran el fruto de su fornicación con esos miembros de esa congregación.

Ese tipo de embusteras rameras y falsas profetisas aun siguen existiendo dentro de las diferentes congregaciones, especialmente en las llamadas “pentecostales” o carismáticas”, donde existen rameras que se hacen pasar por profetisas, afirmando falsamente que ellas hablan en nombre del Poderoso, sin embargo, engañan a otros con sus falsas doctrinas y en muchos casos practican la fornicación con miembros de esas sectas falsas pentecostales.

24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; 25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga.

26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27 y las gobernará con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también he recibido esa autoridad de mi Padre;

Jesús promete a los cristianos vencedores que perseveren en la verdadera doctrina hasta el fin tener autoridad sobre las naciones de la tierra, a las cuales gobernarán con vara de hierro, es decir, con justicia. Esta autoridad para gobernar a las naciones no la reciben los cristianos ahora, sino que la recibirán únicamente cuando Jesús venga en gloria a reinar y comience el Milenio (Ap.19:11-16, 20:4-6). Por lo tanto, todos aquellos que dicen ser cristianos y pretenden ejercer ya el gobierno sobre las naciones de la tierra antes de la venida gloriosa de Cristo han sido cegados y engañados por Satanás, son apostatas de la fe que están al servicio del padre de la mentira.

28 y le nombraré una estrella de la mañana.

La frase “y le daré la estrella de la mañana” es una errónea traducción. La traducción correcta es: “y le nombraré una estrella de la mañana”, es decir, Jesús promete a los cristianos vencedores que él los hará seres resplandecientes, es decir, luceros o luciferitos, pues cuando ellos resuciten en gloria resplandecerán como el sol en el reino del Poderoso (Mt.13:43).

29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones.