APOCALIPSIS 3 (EL MENSAJE A SARDIS)

El mensaje a Sardis

APOCALIPSIS 3

1 Escribe al mensajero de la Congregación en Sardis: El que tiene los siete espíritus del Poderoso, y las siete estrellas, dice esto:

Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muriendo. 2 Permanece despierto, y haz firmes las cosas que sobran que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante del Poderoso. 3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y cambia tu forma de pensar. Pues si no estás despierto, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Una vez más este pasaje demuestra que es Jesús quien dio estos mensajes a las siete congregaciones. Los siete espíritus representan a los siete mensajeros celestiales que están alrededor del trono del Poderoso, y las siete estrellas representan a los siete mensajeros de las siete congregaciones.

La congregación de Sardis estaba corrompida. Se hacía pasar por una congregación “avivada” o “carismática”, por eso Jesús dijo que tenía nombre de que estaba viva, sin embargo, Jesús les dijo que estaban muertos, muertos espirituales, muertos en sus pecados y delitos. Este tipo de congregaciones falsas abundan mucho hoy en día, son sectas que tienen nombres de que viven, se hacen pasar por iglesias avivadas o pentecostales, hablan siempre del llamado “avivamiento del espíritu”, dicen tener el espíritu santo, pero están muertos, sus miembros son apostatas muertos en sus pecados y delitos, enseñando doctrinas de demonios.

Jesús habla a los que aun están despiertos en ese tipo de congregaciones, y les dice que conserven lo que aun es correcto y verdadero.

Jesús dice a ese tipo de cristianos de la congregación de Sardis que se acuerden de lo que recibieron y oyeron, refiriéndose a la verdadera doctrina predicada por Jesús y por su apóstoles (Hch.2:42, Flp.4:9), ellos tenían que retener esa doctrina, la tenían que guardar y cambiar su forma de pensar, ya que si ellos no despiertan, entonces no estarán con Jesús cuando él venga en gloria.

4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

Solo algunas pocas personas en la congregación de Sardis no estaban contaminados con esas falsas doctrinas, y ellos serán los que estarán con Jesús limpios de sus pecados. Este mensaje de Jesús a la congregación de Sardis se puede aplicar a cualquier otra congregación de nuestros días, dentro de las cuales se enseñan falsas doctrinas. Solo aquellos que aun están dentro de esas iglesias falsas, pero que buscan la verdadera doctrina y la retienen, son los que se salvarán y estarán con Jesús cuando él venga en gloria.

5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus mensajeros celestiales.

El vencedor se refiere a los cristianos verdaderos que hemos vencido a Satanás por medio de la sangre de Jesucristo, por el testimonio de Jesucristo, es decir, el Apocalipsis, el cual es creído y enseñado por ellos, y los que menospreciamos nuestras vidas hasta la muerte (Ap.12:11). Estos verdaderos cristianos son los únicos que serán vestidos de vestiduras blancas, indicando así que recibiremos un nuevo cuerpo glorioso y celestial cuando Cristo venga en gloria (1Co.15:23, 2Co.5:1-4). El nombre de estos verdaderos cristianos están escrito en el libro de la vida de Cristo, y jamás serán borrados esos nombres de dicho libro, indicando así que la salvación eterna de estos apartados para el Poderoso está asegurada, ellos jamás podrán perderse, sino que al final recibirán la vida eterna. Además de eso Jesús dice que él confesará el nombre de ellos delante de su Padre celestial y de los mensajeros celestiales, comparar con Lucas 12:8.

6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones.

El mensaje a Filadelfia

7 Escribe al mensajero de la Congregación en Filadelfia: Esto dice el Apartado para el Poderoso, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:

Jesús es el apartado para el Poderoso por excelencia, él es el santo de los santos. Él es el verdadero, porque él siempre dice la verdad, ya que él es la verdad (Jn.14:6).

Jesús tiene la llave de David, lo cual es un símbolo de autoridad sobre Israel (Is.22:22).

8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.

9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.

Jesús prometió a los cristianos de la congregación de Filadelfia tener autoridad sobre la sinagoga de Satanás, estos falsos judíos se postrarán de rodillas ante los verdaderos cristianos en señal de sumisión, y reconocerán que el Poderoso ama a los siervos de Cristo. La palabra griega que ahí se utiliza es “proskuneo”, que significa “postrarse con reverencia”, pero cuando proskuneo está relacionada con el Dios Padre entonces se ha de traducir por “adorar” (Jn.4:23-24). Por lo tanto, dependiendo siempre del contexto se ha de traducir por “adorar” o por “postrarse con reverencia”.

10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

11 He aquí, yo vengo rápidamente; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

Cristo promete a los suyos que nos guardará o librará de la hora de la tentación que vendrá sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. Muchos falsos evangelistas y falsos maestros del sistema iglesiero apostata, el SIA, siempre citan este pasaje para enseñar la doctrina satánica y anticristiana de que Cristo arrebatará su Iglesia al cielo antes de una tribulación de siete años, sin embargo, este pasaje no menciona por ninguna parte una tribulación de siete años, ni tampoco el arrebatamiento de la Iglesia. El texto dice simplemente que Cristo guardará a los suyos de la HORA DE LA TENTACIÓN que vendrá sobre el mundo entero. ¡¡La hora de la tentación no es una tribulación de siete años!!. Jesús se estaba refiriendo a una gran tentación que vendrá en el futuro al mundo, y de la cual él protegerá o guardará a los cristianos que son pacientes, no permitiendo que caigamos en esa tentación (2Pe.2:9).

La mayor tentación que vendrá sobre el mundo será la marca de la bestia, ya que quien no tenga impresa esa marca en la frente o en la mano derecha, no podrá comprar y vender durante el reinado futuro de la bestia, que durará 42 meses literales (Ap.13:5, 16-18). Los santos, la Congregación de Cristo, será protegida de esa tentación, ya que Cristo no permitirá que los suyos caigamos en ella, y por lo tanto, rehusaremos tener esa marca. La Congregación de Cristo que viva en la tierra durante el reinado de la bestia tendrá las características de la congregación de Filadelfia.

Cristo dice a los suyos que él vendrá rápidamente, indicando así que él vendrá rápido, como un relámpago que cruza el cielo (Mt.24:27), por lo tanto, los verdaderos cristianos, hemos de estar esperando con paciencia su venida gloriosa, la cual sucederá al final de esos 42 meses del reinado de la bestia.

Los verdaderos cristianos debemos conservar lo que tenemos, perseverando en la verdadera doctrina hasta el final, y de esta manera alcanzaremos la meta de la vida eterna y la corona de gloria (Stg.1:12, 1Pe.5:4, Ap.2:10)

12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Poderoso, y nunca será expulsado fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Poderoso, y el nombre de la ciudad de mi Poderoso, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Poderoso, y mi nombre nuevo.

13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones.

Jesús dice que el cristiano vencedor, es decir, el que persevere en la verdadera doctrina hasta el final, él le hará “columna en el templo de mi Poderoso”. Esto significa que Jesús le dará un gran poder y responsabilidad en la Congregación del Poderoso que vivirá en la Nueva Jerusalén celestial.

Observe también como Jesús llama por cuatro veces “mi Poderoso” al Padre celestial, indicando así que Jesús y el Padre no son el mismo Poderoso, sino dos poderosos o dioses diferentes, siendo el Padre el Poderoso supremo, él tiene autoridad sobre Cristo, el cual es un Poderoso subordinado al Poderoso supremo, el Padre.

Los verdaderos cristianos vencedores vivirán en esa futura Nueva Jerusalén celestial, y jamás serán expulsados o apartados de esa gloriosa ciudad del Poderoso. Las malas traducciones lo han vertido este pasaje diciendo: “Y nunca más SALDRÁ de allí”, sin embargo, la palabra griega ahí utilizada es exérjomai, que significa más exactamente “apartar” o “expulsar de algún sitio”, por ejemplo, en Lucas 5:8 Pedro le dijo a Cristo, «apártate (exérjomai) de mí, Amo, porque soy hombre pecador», es decir, Pedro le pidió a Jesús que le abandonara, que le dejara. Por lo tanto, la interpretación correcta de ese pasaje es que los verdaderos cristianos jamás serán apartados o expulsados de la Nueva Jerusalén celestial, pero eso no significa que los santos del Poderoso no puedan salir de la Nueva Jerusalén celestial para relacionarse con los seres humanos que vivan en la futura nueva tierra. ¡¡La Nueva Jerusalén no será una especie de prisión para los santos, de la cual no puedan salir!!, sino que será el maravilloso hogar de los santos del Poderoso, y cuando ellos quieran por supuesto que podrán salir de dicha ciudad resplandeciente, para visitar otros lugares, ya sea en la nueva tierra, o visitar otros muchos planetas existentes en todo el Universo.

Jesús dice también a esta congregación de Filadelfia que quien tenga oído, oiga lo que el Espíritu dice a las congregaciones, lo cual significa que este mensaje no era solamente para la congregación de Filadelfia en el siglo primero, sino que es válido para todos los verdaderos cristianos en todo lugar.

El Espíritu que habla ya quedó demostrado que se trata de Jesús, no se refiere al espíritu santo, sino únicamente a Jesús, pues fue él quien dio estos mensajes a las siete congregaciones.

El mensaje a Laodicea

14 Y escribe al mensajero de la Congregación en Laodicea: He aquí el que habla con toda certeza, el testigo digno de confianza y verdadero, el gobernante de la creación del Poderoso, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 

La congregación de Laodica era apostata, y representa a todos los falsos cristianos que a lo largo de los siglos se han apartado de la verdadera doctrina, que buscan el enriquecimiento material, y que son tibios.

Jesús se llama a sí mismo en este pasaje “el que habla con toda certeza, el testigo digno de confianza y verdadero, el gobernante de la creación del Poderoso”.

Jesús habla con toda seguridad o certeza, eso es lo que significa la palabra “amén”.

El es también el testigo digno de confianza y verdadero, pues él vivía en el cielo juntamente con el Padre, y vino a la tierra para darnos testimonio de él, para darnos a conocer al Padre (Jn.1:18). Jesús es la verdad (Jn.14:6).

Jesús es también el gobernante de la creación del Poderoso. La palabra griega ahí utilizada es arjé, que significa jefe o gobernante. Muchos enseñan falsamente que ese pasaje dice que Jesús fue el primero en ser creado, pero eso no es lo que dice el texto, lo que dice es que Jesús es el jefe o gobernante de toda la creación del Poderoso, él no forma parte de la creación, sino que es el jefe o gobernante de todo lo creado por el Padre celestial. El apóstol Pablo dijo bien claro que Cristo es superior a toda la creación, porque por medio de él fueron creadas todas las cosas, y él ya existía ANTES de que todas las cosas fueran creadas, lo cual demuestra de forma irrefutable que él no forma parte de la creación (Col.1:15-17).

Jesús dice que la congregación de Laodicea no era ni fría ni caliente, sino tibia, y por eso Jesús los vomitará de su boca, indicando de forma figurada que a Jesucristo le repugnan los falsos cristianos tibios espiritualmente, y por tanto él los rechazará y se condenarán. La tibieza espiritual es repugnante para Jesucristo, y consiste en alguien que dice ser cristiano, sin embargo, vive en la opulencia material, se ha enriquecido a costa de estafar o robar a otros por medio del engaño religioso, y se cree que ya no le hace falta nada. Sin embargo, Jesús dice que ese tipo de farsantes religiosos son desgraciados, miserables, pobres, ciegos y desnudos, obviamente todo en sentido espiritual. Este es el tipo de falsos cristianos que hoy en día abundan mucho. Son falsos pastores y falsos evangelistas que engañan a millones de personas con sus falsas doctrinas y sus fraudes religiosos, para sacar la mayor cantidad de dinero a los necios e ignorantes que les creen, y de esa manera esos hijos del diablo disfrazados de ministros de Cristo se enriquecen y viven a cuerpo de rey a costa del dinero de otros, sin embargo, no saben del terrible destino que les espera al final, pues ellos son repugnantes a lo ojos de Cristo y él los rechazará apartándolos de su lado, por ser hacedores de maldad (Mt.7:21-23).

 18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y cambia tu forma de pensar.

El consejo que Jesús da a este tipo de falsos cristianos materialistas es que compren o rescaten de Cristo “oro refinado en fuego, para que seas rico”, así como “vestiduras blancas para vestirte” y también “ungir tus ojos con colirio, para que veas”. Todas estas expresiones de Jesús obviamente son figuradas, poéticas, y significan lo siguiente:

El “oro refinado en fuego, para que seas rico” significa en primer lugar adquirir la verdadera doctrina de Cristo, la cual es más valiosa que el oro puro:

“Estas pruebas demostrarán que LA DOCTRINA de vosotros es auténtica.

Estáis siendo probados de la misma manera que el fuego prueba y purifica el

oro, aunque LA VERDADERA DOCTRINA de vosotros es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces vuestra DOCTRINA, al permanecer firme en tantas pruebas, os traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo.” (1Pe.1:7).

Por lo tanto, esto significa que esos falsos cristianos no tiene ni predican la verdadera doctrina, y por tanto, la han de adquirir de Cristo. Y una vez que ellos tengan esa verdadera doctrina, entonces serán realmente ricos, ya que esta doctrina es lo más valioso:

“Poned atención, hermanos. ¿No eligió el Poderoso a los pobres de

este mundo para que sean RICOS EN LA VEDADERA DOCTRINA? ¿No son ellos los que heredarán el reino que el Poderoso prometió a quienes lo aman? (Stg.2:5).

Las “vestiduras blancas para vestirte” significa las acciones justas de los apartados para el Poderoso:

“Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino representa las ACCIONES JUSTAS de los apartados para el Poderoso.” (Ap.19:8).

Esto significa que esos falsos cristianos del sistema iglesiero apostata no forman parte de la esposa de Cristo, sus malas acciones e injusticias los hace estar desnudos ante los ojos del Poderoso y de Cristo.

La expresión “ungir tus ojos con colirio para que veas” indica que esos falsos cristianos y apostatas están ciegos espirituales, viven en tinieblas porque no conocen la luz de la verdadera doctrina, por lo tanto, necesitan ungir o lavar sus ojos espirituales con el colirio simbólico que Cristo da, y esto se consigue únicamente reconociendo en primer lugar que ellos mismos están ciegos espiritualmente y que no saben nada de la verdadera doctrina, y cuando ellos reconozcan eso, entonces Jesús limpiará los ojos del entendimiento de ellos, es decir, limpiará sus propias mentes de tanta basura doctrinal que les enseñaron los falsos maestros, y entonces Jesucristo abrirá sus mentes o entendimiento para que ellos puedan conocer bien la verdadera doctrina por medio del estudio de las Sagradas Escrituras:

“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con

vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí

en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces LES ABRIÓ EL ENTENDIMIENTO, para que comprendiesen las Escrituras” (Lc.24:44-45).

Un ciego espiritual es totalmente imposible que pueda entender las Sagradas Escrituras, ni mucho menos la verdadera doctrina, por eso es que necesita que Jesús limpie sus ojos para que pueda ver y conocer la verdad. El sistema iglesiero apostata, el SIA, está repleto de ciegos espirituales, los cuales no saben que están ciegos, y persisten en mentir y engañar a otros con sus falsas doctrinas y con sus acciones malas.

20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Este versículo no tiene que ver nada con la evangelización. Los falsos evangelistas y falsos pastores del sistema iglesiero apostata, el SIA, suelen citar muchas veces este pasaje para predicar un falso evangelio. Ellos predican a un falso Jesús mendigo rogando a la gente que abran la puerta de su corazón para que pueda dejar entrar, sin embargo, ese pasaje no habla de la puerta del corazón por ninguna parte, y además no somos nosotros los que abrimos nuestro corazón a Jesús, sino que es Jesús quien abre nuestro corazón para que podamos creer en el Evangelio, tal como Jesús hizo con Lidia, la vendedora de púrpura, la cual escuchó el Evangelio predicado por Pablo, y entonces Jesús abrió el corazón de ella para que pusiera atención a lo que Pablo decía (Hch.16:14). En ninguna parte de la Biblia se dice que somos nosotros los que tenemos que abrir nuestro corazón a Jesús. Los apóstoles jamás predicaron a la gente ese falso evangelio, diciendo que ellos tenían que abrir el corazón a Jesús y dejarle entrar.

La explicación de ese pasaje es muy simple: en dicho texto se representa a la congregación apostata de Laodicea como un templo o edificio, donde Jesús está fuera de ese templo. Jesús está llamando de forma simbólica a la puerta de ese templo, si algún miembro de esa congregación oye la voz de Jesús y abre la puerta de ese templo, entonces Jesús vendrá a morar dentro de él, y entonces participará en la futura cena con Jesús, indicando familiaridad y compañerismo. Por lo tanto, este no es un pasaje de evangelización, sino de compañerismo de Jesús con sus discípulos y de la futura cena que Jesús tendrá con sus seguidores cuando el reino del Poderoso venga con poder a la tierra (Lc.14:15-24). Citar este pasaje para predicar el Evangelio es pervertir el Evangelio, pues los apóstoles jamás dijeron a la gente que abrieran la puerta de su corazón a Jesús.

21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

Jesús dice que el vencedor, es decir, los verdaderos cristianos que pasaron por la tribulación, se sentarán con él en su trono, así como él venció y se sentó con el Padre celestial en su trono en el cielo. Observe como el texto está mencionando dos tronos, no uno. El trono de Cristo será puesto en la tierra cuando él venga en gloria a reinar sobre las naciones. Entonces Jesús se sentará en su propio trono resplandeciente y juzgará a las naciones de la tierra (Mt.25:31-34). Sin embargo, el trono del Padre está en el cielo (Ap.4:2), y Jesús se sentó en ese trono del Padre, a su derecha, cuando ascendió al cielo (Mr.16:19).

Sentarse con Jesús en su trono significa que los verdaderos cristianos participarán con Jesús en su futuro gobierno mundial, cuando él regrese del cielo, entonces ellos ejercerán poder sobre la tierra como reyes y sacerdotes junto con Jesús (Ap.2:26-27, 20:4-6).

22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Congregaciones.