APOCALIPSIS 5 (EL ROLLO Y EL CORDERO)

El rollo y el Cordero 

APOCALIPSIS 5

1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Y vi a un mensajero fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León procedente de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Observe como se menciona la mano derecha del Poderoso supremo, el Padre. Esto demuestra de forma clara que el Padre celestial tiene forma humana, por eso es que Adán fue creado a IMAGEN Y SEMEJANZA de los dioses, que son el Padre y el Hijo (Gen.1:26), porque Adán tenían un parecido físico al Poderoso supremo y a Jesús, lo cual significa que tanto el Padre como el Hijo tienen forma humana, ellos son el modelo de lo que era Adán cuando fue creado.

Es totalmente falso enseñar que este Poderoso supremo sentado en el trono es Jesús, ya que el pasaje hace una clara diferencia entre este Poderoso, y el Cordero, que es Jesús.

El rollo sellado con siete sellos contiene los eventos proféticos del futuro que culminarán con la llegada a la tierra con poder del reino del Poderoso y de Cristo.

Observe como el pasaje menciona a los seres que viven en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Los primeros son los seres extraterrestres. Los segundos son los seres terrestres, es decir, los humanos que vimos en la superficie de la tierra, y los terceros son los seres que viven debajo de esta superficie de la tierra, todos los cuales son hijos de Dios. La creencia de que la tierra es, por tanto, el único planeta habitado del Universo es totalmente falsa, pues en los cielos hay también hijos del Poderoso, algo que también mencionó el apostol Pablo (Filp.2:10-11).

Jesús es llamado en este pasaje el León procedente de Judá, y la raíz de David. Esto significa que Jesús es el verdadero Mesías de Israel, y el descendiente del rey David, el heredero del trono de Israel (Gen.49:9-10, Is.11:1, 10).

Jesús tiene todo el derecho, por tanto, de abrir ese rollo sellado con los siete sellos, porque él es el verdadero Mesías, y además él venció a la muerte, cuando el Padre le resucitó de entre los muertos.

6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como degollado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales representan los siete espíritus del Poderoso enviados por toda la tierra.

Jesús aparece representado como un Cordero degollado, sacrificado, de pie en medio del trono del Padre celestial. Observe que él no es el Poderoso sentado en el trono, sino que está de pie en medio del trono celestial. El Cordero tiene simbólicamente siete cuernos y siete ojos, indicando que Jesús tiene todo el poder para abrir esos siete sellos, y los siete ojos representan a los siete espíritus del Poderoso supremo enviados por toda la tierra. Ya vimos que esos siete espíritus son siete ángeles, los cuales son llamados espíritus (Heb.1:7), de ninguna manera se refiere al espíritu santo. Esos siete ángeles enviados por toda la tierra serán los encargados de tocar las siete trompetas y de derramar las siete plagas de la ira del Poderoso en la tierra.

7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que representan las oraciones de los apartados para el Poderoso;

Observe como el Cordero, Jesús, se acerca al Poderoso supremo, el Padre, el cual está sentado en el trono y toma de su mano derecha el rollo sellado con los siete sellos, lo cual demuestra de forma irrefutable que el Poderoso sentado en el trono no es Jesús, sino el Padre. Aquellos que enseñan que Jesús es el Poderoso sentado en el trono mienten, e igualmente mienten aquellos herejes que enseñan que el Poderoso y Jesús (el Cordero) son el mismo y único Poderoso o Dios. Igualmente el Apocalipsis jamás enseña que el espíritu santo sea adorado ni glorificado. El Apocalipsis es totalmente antitrinitario.

Cuando Jesús toma el rollo sellado con los siete sellos, los cuatro seres vivientes y los 24 ancianos se postran delante de Cristo, el Cordero, como señal de reverencia y sumisión, no de adoración, pues la adoración es solamente para el Poderoso sentado en el trono, el Padre.

9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste degollado, y con tu sangre has redimido para el Poderoso gentes de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

Los 24 ancianos no se incluyen entre los redimidos por Cristo. El pronombre “nos” no se encuentra en el texto griego.

Cristo ha comprado o redimido con su sangre a gentes de toda tribu, pueblo, lengua y nación. La Iglesia o congregación de Cristo es mucho mayor que la nación de Israel, ya que Israel está formado solo por 12 tribus, pero la Congregación de Cristo está formada por los redimidos de todas las tribus, naciones y lenguas. Por lo tanto, la doctrina de que Israel es la Congregación o Iglesia de Cristo es totalmente falsa.

10 y les has hecho para nuestro Poderoso reyes y sacerdotes, y reinarán sobre la tierra. 11 Y miré, y oí la voz de muchos mensajeros alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, el resplandor y la alabanza.

La congregación de Cristo son los reyes y sacerdotes que reinarán sobre la tierra. Este gobierno mundial de Cristo con sus discípulos comenzará solamente cuando él venga en gloria a reinar (Ap.19:11-15, 20:4-6). Entonces la congregación de Cristo tendrá la autoridad sobre las naciones y las gobernarán con vara de hierro, con justicia y rectitud (Ap.2:26-27). Los verdaderos sacerdotes son los verdaderos cristianos, ya que solo ellos pueden ofrecer al Poderoso sacrificios de alabanza (Heb.13:15-16).

Esa doctrina católica romana de que hay una casta especial de sacerdotes diferentes al resto de los cristianos, y que esa casta sacerdotal ha de sacrificar a Cristo en forma de galleta en el altar de la misa, es una doctrina satánica y perversa totalmente, contraria al Evangelio. El sacerdocio cristiano verdadero pertenece a todos los cristianos verdaderos, y el sacrificio que hacemos para el Poderoso no es el de la blasfema misa católica romana, sino el sacrificio de alabar al Poderoso, el Padre, confesando su nombre y haciendo el bien, pues estos son el tipo de sacrificios que al Poderoso le agradan. Sacrificar de nuevo a Cristo, en forma de galleta, en el altar de las misas católicas es un tipo de sacrificio blasfemo y diabólico que al Padre le repugna y lo rechaza, ya que el sacrificio de Cristo fue único e irrepetible (Heb.7:27, 9:26, 10:10, 12).

Observe como Jesús, el Cordero sacrificado, es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, el resplandor y la alabanza. Esto lo recibe Jesús porque primero él sufrió, dando su vida por los suyos. El Padre no da el Poder, las riquezas y la alabanza a sus hijos si primero estos no han pasado por un estado de sufrimiento, persecución y rechazo de parte del mundo. Aquellos apostatas que pretenden tener en este mundo riquezas y poder sin pasar antes por la tribulación han sido engañados y cegados por Satanás, y su destino será la destrucción.

13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, el resplandor y el poder, por las eras de las eras. 14 Los cuatro seres vivientes decían: Con toda certeza así es; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron.

Observe como en este pasaje se mencionan a los seres que viven en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar. El Universo está lleno de hijos del Poderoso, hay extraterrestres en el cielo. Nosotros los humanos somos los que vivimos sobre la tierra, luego están los hijos del Poderoso que viven debajo de la tierra, y hay otros hijos del Poderoso que también viven en el mar, todos ellos van a proclamar que la alabanza, la honra, el resplandor y el poder pertenecen al Poderoso supremo, el Padre, y al Cordero, a Jesús, indicando así que se trata de dos personas divinas diferentes. El apóstol Pablo dijo también que todos estos hijos del Poderoso que existen en el Universo doblarán sus rodillas ante Jesús y proclamarán que Jesús es el Amo, para la gloria del Poderoso supremo, el Padre (Filp.2:10-11). Observe que la gloria o resplandor supremo pertenece únicamente al Poderoso supremo, el Padre, no a Jesús. La gloria o resplandor que tiene el Padre es muy superior a la que tiene Jesús, y por tanto, ningún otro ser poderoso se puede igualar al Padre celestial.

Seguidamente los 24 ancianos se postran sobre sus rostros y adoran. ¿A quien adoran?. Observe que el texto no dice que adoran al Cordero, dice simplemente que ellos adoran, sin embargo, en Apocalipsis 4:10-11 se dice bien claro a quien adoran estos 24 ancianos: ellos adoran solamente al Poderoso supremo que está sentado en el trono, el Padre celestial, porque fue él quien decidió crear todo el Universo, y por su voluntad existen todas las cosas. ¡¡El Apocalipsis jamás enseña que Cristo ha de ser adorado!!, lo que Jesús recibe es alabanza, honra, poder y gloria, ninguna de estas cosas es adoración, ya que la adoración se ha de dar solamente al Padre, el Creador supremo, tal como enseñó Jesús (Jn.4:23-24).