APOCALIPSIS 12 (LA MUJER Y EL DRAGÓN)

La mujer y el dragón 

APOCALIPSIS 12

1 Entonces fui testigo de un suceso de gran importancia en el cielo. Vi a una mujer vestida del sol, con la luna debajo de los pies y una corona de doce estrellas sobre la cabeza. 2 Estaba embarazada y gritaba a causa de los dolores de parto y de la agonía de dar a luz.

Acá se da inicio a una nueva visión del Apocalipsis, la cual obviamente no sigue en orden cronológico a lo dicho en el capítulo anterior, el 11.

Juan vio una mujer vestida del sol, con la luna debajo de los pies y una corona de doce estrellas sobre la cabeza. Esta mujer estaba embarazada y gritaba por los dolores de parto.

¿A quién representa esta mujer simbólica?. La iglesia católica a lo largo de los siglos ha estado enseñando que esa mujer es la virgen María, y otros enseñan que se trata de la Iglesia de Cristo, sin embargo, ambas interpretaciones son totalmente falsas y ridículas. La virgen María jamás es representada de esa manera en la Biblia, en ninguna parte del Apocalipsis se dice que esa mujer sea María, y además, el pasaje dice que esa mujer escapará a un lugar en el desierto para ser sustentada durante 1260 días, tres años y medio. La virgen María jamás escapó al desierto durante tres años y medio, y Satanás jamás quiso destruir a María, sin embargo, Satanás sí que intentará destruir a esa mujer. Por lo tanto, es totalmente imposible que esa mujer se refiera a la virgen María.

Esa mujer tampoco se refiere a la Iglesia de Cristo, porque el texto dice que Cristo, el hijo varón, procede de esta mujer, nació de ella (v.5), sin embargo, es la Iglesia la que procede de Cristo, no Cristo de la Iglesia, por lo tanto, es totalmente imposible que esa mujer se refiera a la Iglesia de Cristo.

Esta mujer solo puede representar a la nación de Israel. Las 12 estrellas representan a las 12 tribus de Israel (Gen.37:9-10). Jesús nació de la nación de Israel.

3 Luego fui testigo de otro suceso importante en el cielo. Vi a un gran dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos, y una diadema alrededor de cada cabeza. 4 Con la cola el dragón arrastró la tercera parte de las estrellas en el cielo y las arrojó a la tierra. Cuando la mujer estaba a punto de dar a luz, el dragón se paró delante de ella, listo para devorar al bebé en cuanto naciera.

El dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos representa a Satanás, el diablo (Ap.20:2). El texto dice que con su cola arrastró a la tercera parte de la estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. Esto se refiere a la tercera parte de los ángeles del cielo, los cuales se dejaron seducir por Satanás y se unieron a él, y en el futuro descenderán con él a la tierra. En el Apocalipsis a los ángeles se les llama también estrellas (Ap.1:20).

Satanás quiso matar a Jesús cuando nació, lo intentó hacer por medio del rey Herodes, pero Dios protegió al niño (Mt.2:1-20).

5 Y ella dio a luz un hijo varón, que gobernará con vara de hierro a todas las naciones; y ese hijo fue arrebatado para el Poderoso y para su trono.

Israel dio a luz a Jesús, el Mesías, él gobernará a todas las naciones con vara de hierro cuando regrese del cielo con gran poder y gloria (Ap.19:15). Jesús fue arrebatado para Dios el Padre y para su trono, es decir, 40 días después de resucitar él fue arrebatado en una “nube” voladora al cielo y se sentó a la derecha de Dios, en el trono de su Padre celestial (Mr.16:19, Hch.1:9-11, Ap.3:21).

6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por el Poderoso, para que allí la alimenten por mil doscientos sesenta días.

Esta profecía se cumplirá en el futuro. La mujer, Israel, escapará a un lugar preparado por Dios en el desierto, donde será alimentada durante 1260 días. En ese lugar el pueblo de Israel serán alimentados, tanto física como espiritualmente con la Palabra de Dios, la doctrina verdadera les será enseñada en ese lugar en el desierto. Los 1260 días es el mismo periodo de tiempo que durará el ministerio profético de los dos testigos (Ap.11: 3), y es el mismo periodo de 42 meses que durará también el reinado de la bestia (Ap.11:2, 13:5). Durante ese periodo de 42 meses o 1260 días Jerusalén estará en poder de la bestia y de las naciones, mientras que los verdaderos israelitas habrán escapado a ese lugar en el desierto preparado por Dios.

7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus mensajeros celestiales luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus mensajeros celestiales;

Esta gran batalla ocurrirá en el futuro, en el cielo. Será una batalla de extraterrestres. Los ángeles de Dios, liderados por Miguel, combatirán contra Satanás y sus ángeles.

La Escritura habla de tres cielos, siendo el tercer cielo el paraíso de Dios (2Co.12:2-4). Obviamente esa batalla no sucederá en ese tercer cielo, sino en el segundo cielo, que es el espacio exterior, donde se encuentran los planetas y las galaxias. Esta gran batalla celestial jamás ha sucedido en el pasado. Los que enseñan que esta batalla ocurrió en el año 1914, o en cualquier otro tiempo en el pasado, están mintiendo, ya que cuando suceda esa batalla, Satanás y sus ángeles descenderán a la tierra dando comienzo el reinado de la bestia que durará 42 meses (Ap.13:1-5). Ese reinado de la bestia aun no ha comenzado, sino que será en el futuro, por lo tanto, esta gran batalla en el cielo será también en el futuro.

8 pero el dragón y sus mensajeros celestiales fueron derrotados, y ya no se halló lugar para ellos en el cielo.

Satanás y sus ángeles extraterrestres serán derrotados, y ya no tendrán lugar en el cielo, es decir, Satanás y sus huestes espirituales de maldad ya no tendrán su morada en los lugares celestiales, sino que habrán sido desalojados de esos planetas o regiones en el espacio sideral (Ef.6:12). Cuando el apóstol Pablo habló de esas regiones celestes se refiere a lugares en el segundo cielo, el espacio exterior, donde actualmente Satanás y sus huestes espirituales de maldad tienen su morada. Cuando llegue el momento y estalle esa gran batalla celestial ellos serán expulsados de esos planetas y arrojados a la tierra. Recordemos que la tierra no es actualmente la morada de Satanás y de sus ángeles, sino EL LUGAR DE TRABAJO, donde ellos ejercen su poder. Ellos vienen a la tierra, y la controlan, engañando al mundo entero desde hace milenios, pero la morada de estas entidades extraterrestres malvadas se encuentra en ciertos lugares o planetas del espacio exterior.

9 Y fue lanzado fuera del cielo el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus mensajeros celestiales fueron arrojados con él.

Miguel y sus ángeles derrotarán a Satanás y sus ángeles, y serán arrojados a la tierra.

El pasaje dice que Satanás engaña al mundo entero, esto lo lleva haciendo desde que engañó por primera vez a Eva en el jardín del Edén. El descenso de Satanás y sus ángeles a la tierra será una auténtica invasión extraterrestre. Lo más lógico y probable es que el diablo y sus ángeles desciendan a la tierra en naves voladoras u ovnis. El apóstol Pablo dijo que Satanás se disfraza como ángel de luz, es decir, como un ser celestial benévolo (2Co.11:14). Por lo tanto, Satanás descenderá a la tierra disfrazado como un ser resplandeciente haciéndose pasar por salvador. El mundo engañado por el diablo creerá que los “hermanos extraterrestres buenos” han descendido a la tierra para salvar al mundo de su destrucción, y para traer el reino de Dios a la tierra, y así es como el diablo engañará al mundo entero. Solo los verdaderos cristianos que conocemos bien el Apocalipsis y creemos en dichas profecías seremos inmunes a ese terrible engaño de Satanás, por eso es que él lanzará una terrible persecución contra los verdaderos cristianos que creemos y predicamos el Apocalipsis, pero esto lo veremos cuando analicemos el verso 17.

10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Poderoso, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Poderoso día y noche.

En ese momento que Satanás y sus ángeles desciendan a la tierra disfrazados como ángeles de luz, se oirá una gran voz en el cielo, proclamando que habrá llegado la salvación, el poder y el reino de Dios el Padre y de Cristo. Este pasaje es impresionante, y millones de personas que dicen ser cristianos jamás lo han entendido ni saben explicarlo. El texto es bien claro, y no tiene confusión: ¡¡el reino de Dios y de Cristo vendrá en el momento que el diablo y sus ángeles extraterrestres sean arrojados a la tierra!!.

La pregunta lógica es: ¿y a dónde vendrá el reino de Dios y de Cristo?. Cada vez que la Biblia habla de la venida o llegada del reino de Dios siempre se refiere a su venida a la TIERRA, ¡¡nunca se refiere a su venida en el cielo!!, esto lo podemos comprobar en pasajes como Mateo 12:28, Marcos 1:14-15, Lc.10:9. Por lo tanto, cuando el diablo y sus ángeles desciendan a la tierra, ¡¡al mismo tiempo vendrá a la tierra el reino de Dios y de Cristo!!.

La explicación es muy sencilla: a unas naciones de la tierra vendrá el reino de Satanás y de la bestia, y a otras naciones de la tierra vendrá el reino de Dios y de Cristo con poder. Recordemos que la bestia tendrá autoridad solamente sobre DIEZ reyes o reinos, ¡no sobre el mundo entero!! (Ap.17:12-14). Serán solamente estos diez reinos, junto con la bestia, los que harán la guerra a los santos, y los que luego lucharán contra Cristo en la batalla de Armagedón. El resto de naciones de la tierra no lucharán contra Cristo ni se someterán al reinado de la bestia, por la sencilla razón de que esas naciones de la tierra estarán bajo el reinado de Dios y de Cristo, este gobierno de Dios llegará a esas naciones cuando Satanás y sus ángeles sean arrojados a la tierra.

Cuando el diablo y sus ángeles sean desalojados de ese segundo cielo, y arrojados a la tierra, entonces Satanás ya no podrá tener acceso al lugar donde mora Dios para poder acusar a los santos de Dios. Su labor de acusador o calumniador habrá terminado. Actualmente la labor de Satanás es acusarnos constantemente delante de Dios, lo hizo con el sacerdote Josué, y lo hace también con los verdaderos cristianos (Zac.3:1-2), sin embargo, tenemos también a un abogado en el cielo que intercede por nosotros ante el Padre, y ese abogado es Jesús (Ro.8:26, 34, 1Jn.2:1). Mientras Satanás es el fiscal acusador que nos calumnia en el cielo, Jesús nos defiende e intercede por nosotros, sin embargo, cuando Satanás y sus ángeles sean arrojados a la tierra, entonces él ya no podrá acusar a los santos de Dios que forman la Iglesia de Cristo.

11 Y ellos le han vencido a Satanás por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Los verdaderos cristianos somos vencedores. Hemos vencido a Satanás por medio de la sangre de Cristo, por medio de su testimonio, y menospreciamos nuestras vidas hasta la muerte. Únicamente esta clase de cristianos verdaderos y valientes son los que se salvarán al fina y heredarán todas las cosas (Ap.21:7).

El sacrificio de Cristo en el madero fue una absoluta victoria, no una derrota de Cristo. Cuando él dio su vida por los suyos en el madero venció a Satanás, tal como él dijo (Ap.3:21).

El testimonio de Jesucristo es el mismo Apocalipsis (Ap.1:9, 12:17, 19:10, 22:16, 20). Los que estudiamos el libro del Apocalipsis e interpretamos sus profecías correctamente, y creemos en este testimonio de Jesucristo, hemos vencido a Satanás. Aquellos que pervierten el Apocalipsis o lo rechazan sencillamente están al servicio del diablo y rechazan el testimonio de Jesucristo. Ellos han sido derrotados por Satanás y el final de ellos será la destrucción en el lago de fuego (Ap.22.18-19).

12 Por lo tanto, alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Viene un gran terror sobre los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que le queda poco tiempo.

Los que moran en los cielos se alegrarán porque el reino de Dios y de Cristo habrá llegado a la tierra cuando el diablo y sus ángeles desciendan a la tierra. Pero al mismo tiempo vendrá un gran terror a la tierra, porque el diablo habrá descendido con gran furia con sus ángeles malvados, dando inicio al reinado de la bestia.

El diablo conoce muy bien el libro del Apocalipsis, y él sabe perfectamente que le quedará poco tiempo, solamente tendrá 42 meses para gobernar a las naciones que se sometan a él, y durante ese tiempo él intentará destruir a Israel (la mujer), y también a la Iglesia de Cristo (los santos).

13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

En el momento que Satanás sea arrojado a la tierra, lo primero que hará es intentar destruir a Israel.

El diablo odia a Israel, porque de esta nación procede el Mesías Jesús. Recordemos que en ese tiempo la ciudad de Jerusalén habrá sido invadida por los ejércitos de la bestia, se apoderarán de ella, y la convertirán en la capital del falso mesías, la bestia, y del falso profeta. Jerusalén será en ese tiempo como Sodoma y Egipto, una ciudad repleta de maricones pervertidos y de idolatría y hechicerías. Entonces Satanás lanzará una gran persecución contra Israel.

14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase por delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde será alimentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

En ese momento muchos israelitas que viven en Jerusalén escaparán a ese lugar en el desierto preparado por Dios, donde serán alimentados durante 1260 días. Las dos alas de la gran águila podría referirse a aviones que llevarán a esos israelitas a ese lugar en el desierto, o tal vez a algún tipo de nave voladora enviada por Dios para trasladar a ese lugar en el desierto a todos esos israelitas.

Los tres tiempos y medio son los mismos 1260 días, tres años y medio, durante los cuales Israel estará en ese lugar en el desierto preparado por Dios.

15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.

La serpiente, el diablo, arrojará de su boca tras la mujer, agua como un río, para que el río la matara. Este lenguaje figurado significa que Satanás enviará un ejército para intentar destruir a Israel cuando ellos escapen al desierto, algo semejante a lo que hizo el faraón de Egipto cuando envió a su ejército para intentar destruir a Israel en el desierto. En la Biblia los ejércitos a veces son descritos como ríos que se llevan todo a su paso (Jer.46:7-9).

16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

Sin embargo, milagrosamente, y una vez más, Dios socorrerá a Israel. La tierra se abrirá, y se tragará a todo ese ejército enviado por Satanás. Algo semejante hizo Dios en el pasado, cuando la tierra se abrió y se tragó a Coré y a todos los demás que se rebelaron contra Moisés (Num.16:30-34).

17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos del Poderoso y tienen el testimonio de Jesucristo.

Satanás se llenará de furia por no poder destruir a Israel, y entonces lanzará una gran persecución contra el resto de la descendencia de Israel, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. ¿Quiénes son estos?, pues obviamente son los verdaderos CRISTIANOS, los santos de Dios, los cuales procedemos de Israel, ya que las raíces de nuestra fe son hebreas. Jesús y sus apóstoles eran israelitas, por eso es que la Iglesia de Cristo procede de Israel.

El diablo, lleno de ira, decidirá entonces destruir a todos los verdaderos cristianos, nosotros guardamos los mandamientos de Dios, y además tenemos el testimonio de Jesucristo, que ya hemos visto que es el Apocalipsis. Es entonces cuando el diablo, utilizando a la bestia, hará la guerra a los santos de la Iglesia y los vencerá. Pero esto lo veremos en el siguiente capítulo del Apocalipsis que estudiaremos, el 13.